PODCAST “Episodio 16” : “Suecia en cuatro ruedas”

Hoy les quiero contar sobre mi experiencia usando auto en Suecia. Para comenzar, les recuerdo que vivo en una ciudad pequeña, con alrededor de 72 mil personas, tener un auto no era una prioridad para nosotros, porque en bici, podíamos llegar en 20 minutos al trabajo. Había buen clima y mucha luz cuando llegamos. Pero, comenzaron las vacaciones de verano y una colega nos preguntó qué haríamos …y le dijimos que no mucho porque no teníamos auto aún…para salir a pasear, considerando que por el coronavirus usar transporte público o viajar a otros países no era opción. Sorpresivamente ella nos dijo, bueno, pero si no tienen auto, yo les presto el mío durante dos semanas…. Ustedes no tienen y yo tengo dos, me parece que es lo indicado de hacer.

Pueden imaginar nuestra sorpresa, porque esta colega nos conocía solo hace un par de semanas… no teníamos ningún tipo de relación más allá de la cordialidad del trabajo. Lo conversamos un poco y dada su insistencia en que estaba todo bien, lo aceptamos. En nuestra experiencia, a las únicas personas a las que les puedes pedir prestado un auto es a tus padres, hermanos o suegros… nadie más presta sus autos, porque es muy peligroso… A mi jamás se me habría ocurrido ofrecerle mi auto a un par de desconocidos, aunque su lógica tenía sentido, después de todo.

 El auto era un Skoda, gris, modelo Fabia… muy pequeño y antiguo. Tiene un motor muy pequeño, por lo que es muy barato también. Los primeros días conducimos con mucho cuidado y miedo, solo distancias cortas… porque tampoco sabíamos si el auto estaba en buenas condiciones. Y como dice el dicho “en lo ajeno reina la desgracia”, o sea… cuando te prestan algo, ten cuidado porque es muy probable que lo rompas o algo malo te pase.

Pero gracias a la buena estrella no tuvimos ningún problema con el auto y nos permitió conocer muchas ciudades; playas y lagos cercanos Skelleftå y con eso pudimos disfrutar de nuestras vacaciones.  Esta experiencia fue de mucho aprendizaje para nosotros, porque siempre hemos tenido la fortuna de conocer gente muy amable y generosa en nuestros viajes, hemos hecho muy lindas amistades a lo largo del tiempo, pero nunca nos había pasado algo así. Entonces, inevitablemente te pones a pensar en lo afortunado que eres y lo importante que es retribuir todo lo bonito que recibes… Espero no olvidarlo.

Cuando fuimos a devolver el auto, obviamente le llevamos una botella de vino a nuestra colega… como agradecimiento. Dejamos las llaves, el auto y el vino…Pero, al comenzar la caminata a casa nos dimos cuenta de que necesitábamos comprarnos un auto 🙂 Ya habíamos vuelto a sentir la tranquilidad y la comodidad de tener uno… y queríamos seguir teniéndola. No queríamos comprar nada muy caro, porque solo llevábamos un par de meses aquí, no era lo más recomendable… Entonces buscamos autos usados. Afortunadamente encontramos un Opel Astra gris -otra vez- a muy buen precio y en muy buen estado. Se parecía mucho al auto que solía tener en Chile. Pero esta vez , el auto era mecánico… y bueno, yo aprendí a conducir en un auto mecánico, pero mi primer auto fue automático y ya me había acostumbrado a manejarlo y sin dudas ha sido muy difícil acostumbrarme otra vez a usar la palanca de cambios. Sobre todo en subida 🙂 Pero es solo cuestión de práctica… supongo.

Han pasado varios meses ya desde que compramos el auto y comenzó el frío… la bici ya no era opción, y nos dimos cuenta que el auto ya no era solo un capricho sino una necesidad tremenda. 

Ahora bien, con el frío también comienzan otras dificultades… Resulta que, primero que todo, después de la primera nevazón, es obligación cambiar las ruedas del auto a ruedas de invierno, es decir, tuvimos que poner esas ruedas que tienen pequeños clavos y que permiten mejor tracción en el hielo. Afortunadamente el auto venía con las 4 ruedas extra. Pero, como las ruedas estaban muy apretadas, tuvimos que llevar el auto a un mecánico, e hicimos una fila aproximadamente de 2 horas…ya que toda la ciudad estaba haciendo exactamente lo mismo. 

Una vez hecho eso, hay que preocuparse del motor del auto. Cada estacionamiento tiene unos postes donde puedes enchufar tu auto…perdón, no sólo puedes…sino que debes hacerlo. 

 Este aparato facilita el arranque del motor a bajas temperaturas. Para usarlo hay que, primero, comprar el cable que se conecta al motor, desde un acceso en la parte delantera del auto, cerca del parachoques. 

Estos bloques calentadores son programables, de modo que puedes dejarlo programado la noche anterior, si sabes que saldrás temprano y hará frío… Es ideal dejarlo funcionando desde al menos una hora y media antes y así el auto estará listo para usarlo en la mañana. 

Bueno, la primera noche con temperaturas bajo cero, conectamos el auto…sin embargo, a la mañana siguiente el auto estaba cubierto de hielo, y luego de al menos 5 minutos de sacar hielo y nieve pudimos salir… y la temperatura dentro del auto comenzó a entibiar luego de conducir por al menos 5 minutos… tuvimos que preguntarle a algunos amigos, que estábamos haciendo mal y nos dijeron que además del cable para calentar el motor necesitábamos comprar un calefactor para el auto… ¿qué? Más allá del sistema de calefacción propio del vehículo, que además tiene calefacción en los asientos… y del cable para calentar el motor, es necesario comprar un calefactor que se enchufa dentro del auto… en un enchufe que se encuentra en los pies del asiento del copiloto y que por supuesto, nunca habíamos visto antes. ¿Cómo funciona? Bueno, se enciende al mismo tiempo que el calentador del motor comienza a funcionar… no funciona si no has enchufado el cable.

Lo probamos por primera vez hace un par de días, y cuando fuimos a ver el auto para irnos a trabajar, estaba completamente despejado, sin nieve y un poco tibio al interior… una maravilla… Esto nos quita, literalmente, un peso de encima.

En las tiendas hay muchas cosas para “sobrevivir” al invierno que, al principio pensé, serían innecesarias, pero ya nos hemos dado cuenta que son básicas. Por ejemplo, hay unos líquidos especiales que se pueden poner en el parabrisas, para descongelarlo por si se te olvidó usar el calefactor… He visto muchas personas que han quebrado el parabrisas por lanzarle agua tibia, por ejemplo… Hay que tener mucho cuidado. Igualmente, venden unas palas plegables para sacar nieve de tu alrededor si, por ejemplo, el auto quedó atrapado en un estacionamiento en un lugar poco concurrido… ya que en plena ciudad no hay problema con eso, porque están constantemente limpiando la nieve. También venden unas especies de espátulas limpia vidrios, que sirven para sacar las capas de hielo o de nieve del auto. También mucha ropa y cintas reflectantes, porque se vuelve muy oscuro, muy temprano… Y quién sabe cuantas cosas más venden que aun no he visto… o no he necesitado.

Como todo últimamente, esto es parte de un aprendizaje constante, y no les voy a mentir, tanta nueva información; más las responsabilidades del trabajo y el estudiar un nuevo idioma, a veces  resulta un poco agobiante… Para qué hablar del conducir con hielo, oscuridad y con tormentas de nieve…aun no me ha tocado, pero ya les contaré. Lo importante es mantenerse positivos, creo… e intentar disfrutar cada etapa. Al fin y al cabo este es solo nuestro primer invierno en Suecia…

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

chau chau

PODCAST “Episodio 15” : “Una pandemia, dos países”

En este episodio quiero hablarles sobre algo que se ha llevado todo el protagonismo en nuestras vidas por ya casi dos años… ¿adivinan qué es? … claro que sí, es el virus covid-19. Ya mucho se ha hablado de él… cada vez se sabe más; aunque para las personas comunes y corrientes como yo… toda información se reduce a… bueno ¿y ahora qué? ¿debo usar mascarilla o no? … ¿puedo ir a conciertos? ¿puedo viajar? ¿puedo trabajar normalmente? … me ¿vacuno? uh … ¿me vacuno? ese es un tema muy controversial… de eso también podemos hablar.

Para partir, ya les he contado que en Chile tuvimos reglas muy estrictas, durante el año que tuve que esperar para poder viajar a Suecia, ya que las fronteras estaban cerradas, viví muchas cuarentenas…de meses, donde sólo podía obtener 2 permisos semanales para ir al Supermercado o la Farmacia…. fueron momentos difíciles, que se extendieron durante todo este tiempo. Además hubo toque de queda, es decir… un horario específico donde ya nadie podía estar en la calle, o los militares o la policía podían llevarte detenido y además debías pagar una multa. También cerraron las universidades y los colegios. Comenzaron las clases a distancia…los niños se quedaron en casa y por consiguiente, los padres también… muchas mujeres no pudieron seguir trabajando, debido a eso.

Fueron todas condiciones muy estrictas, que sin dudas son difíciles de aceptar… Afortunadamente para mi y mi familia significó solamente mucho estrés, ansiedad y rabia… y digo afortunadamente porque sé que para muchas familias significó no poder trabajar y eso les generó una infinidad más de problemas. Para qué hablar de aquellos que se enfermaron o que perdieron a algún familiar debido al Virus… uff, fueron tiempos de mucha angustia, sin duda. Y digo fueron… porque a pesar de que el virus sigue ahí, por fin en Chile se acabaron las cuarentenas y el toque de queda, la gente por fin puede volver a trabajar y a vivir de manera un poco más normal… El uso de la mascarilla sigue siendo obligatorio, como siempre lo ha sido.

El estado de Chile respondió muy tarde y de manera tacaña con la ayuda económica para las familias que más lo necesitaban… menos mal, esa ayuda comenzó a mejorar con el tiempo y significó un respiro para toda  esa gente.

Y bueno, no sé si han visto en las noticias, pero Chile es uno de los países que más rápido ha vacunado a su población… lo que por fin está demostrando resultados,al ver que luego de tener alrededor de 7.000 nuevos contagios diarios a nivel país, ahora sólo hay algunos cientos. 

Yo no pude vacunarme en Chile porque viaje a Suecia unas pocas semanas antes de que comenzara el plan de vacunación… donde los profesores éramos además, prioridad.

A comienzos de este año, cuando decidimos viajar a Suecia a pesar de todo, las restricciones de movilidad eran muchas… tuvimos que declarar que saldríamos de Chile, que no nos íbamos de vacaciones sino que no volveríamos en un buen tiempo, ya que no estaban permitidos los viajes “por placer” y lo entendíamos perfectamente, era importante mantener la situación bajo control… y disminuir las posibilidades de contagio. Por su parte, Suecia tenía prohibido el ingreso a las personas que no podían comprobar residencia o justificar su viaje con una oferta de trabajo o por razones humanitarias.

Nosotros pudimos justificar usando una oferta de trabajo, menos mal.

Bueno, durante todo el vuelo debimos usar mascarilla y en los aeropuertos también… obviamente. Pero todo eso acabó cuando llegamos a Suecia, en el aeropuerto sólo algunas personas usaban mascarillas… lo que nos causó mucha extrañeza…. Al día siguiente, salimos a conocer Estocolmo y por cada 10 personas que veíamos, sólo 3 o 4 usaban mascarilla…una locura, pensábamos… ya que en Chile era obligatorio usarla en todas partes. Nosotros seguimos usándola de todas formas, porque estábamos acostumbrados y asustados. Desde ningún punto de vista sería buena idea enfermarse de Covid en un país extranjero, donde no conoces a nadie y donde -aún- no teníamos seguro de salud.

Así pasaron los días, las semanas…y comenzamos a trabajar en un Colegio, donde NADIE usaba mascarilla. NADIE. Todos los niños iban a clases y la vida era absolutamente normal… salvo una que otra cosa, como por ejemplo, que los niños debían aplicarse alcohol gel en las manos antes de entrar a la sala de clases y en los recreos debían intentar estar en el patio, al aire libre lo más posible y no mezclarse con niños de otras clases. Otra vez UNA LOCURA para nosotros que veníamos de las cuarentenas y los establecimientos educacionales completamente cerrados.

Empezó a apoderarse de nosotros una sensación de “normalidad”, empezamos a dejar de usar mascarilla también… y a relajarnos… cómo no, si al parecer “en Suecia no había virus”… pero claro que había, sólo que en ese momento los casos habían disminuído. Y las restricciones mayoritariamente eran respecto al aforo en lugares públicos y a reuniones sociales, además del horario de funcionamiento de los cafés y bares, que cerraban a las 8pm y que debían poner una mesa de distancia entre clientes.

Mientras en Chile las restricciones eran MUY extremas, los Suecos apostaron al distanciamiento social y al lavado de manos como única forma de disminuir los contagios… Yo no me atrevo a decir qué método es mejor… ya que en primer lugar, ambos son países extremadamente diferentes, no sólo físicamente, sino que culturalmente también. Lo único que puedo decirles es que “esas libertades” que encontramos en Suecia nos dieron una necesaria cuota de tranquilidad y de paz mental…

Estar en una sala de clases, con 30 alumnos, haciendo clases sin mascarillas, parecía un sueño lejano, pero hoy es una realidad. En Chile recién están volviendo a las clases presenciales, pero todos deben usar mascarilla. 

Otra vez, yo no me atrevo a juzgar ninguna de las decisiones… la finalidad de este capítulo es solamente contarles mi experiencias viviendo esta pandemia en países TAN diferentes.

En lo único que hemos coincidido es que hoy Chile y Suecia abrieron sus fronteras para todo el mundo, con la condición de presentar una prueba PCR negativa.

Respecto a la vacuna, en Suecia el ritmo de vacunación ha sido mucho más lento que en Chile, recibí mi primera vacuna en Agosto recién y la segunda, a mediados de Septiembre. Mientras en Chile toda mi familia y amigos ya habían recibido las vacunas muchos meses antes. 

Cuando me vacuné con la primera dosis, tenía mucho nerviosismo, pensando que me podía sentir mal, sin embargo, lo único que me molestó fue el brazo… tuve una pequeña reacción alérgica, que provocó que se me inflamara un poco en el punto exacto donde pusieron la vacuna y me dolió el brazo por 3 días aproximadamente. Nada tan terrible, como sería estar intubada o muy enferma por el virus, pensé. Con la segunda dosis, me dolió el brazo pero ya no tuve esa reacción alérgica… eso si, me sentí muy cansada. Aunque no estoy segura si eso fue por mi extensa jornada laboral o por la vacuna 🙂 Pero como dije anteriormente, nada tan terrible. AFORTUNADAMENTE. porque algunos conocidos tuvieron fiebre y se sintieron muy mal después de vacunarse.

En fin, como dije al comienzo de este episodio, el tema de la vacuna es un tema controversial, hay muchas opiniones y creencias que merecen ser respetadas, supongo. Yo por mi parte me siento afortunada de haberla recibido. Afortunada por tener acceso a ella, ya que sé que en muchos países la realidad es muy diferente. Sólo el tiempo nos dirá quién tuvo la razón, si los que confiamos o los que desconfiaron.

Por mi parte, esto me ha servido mucho para analizar la industria farmacéutica y la política … que con el fin de disminuir esta pandemia se hacen cargo de dar de manera gratuita la vacuna a todas las personas, partiendo por aquellos que son más vulnerables y que más la necesitan… y no privilegiando a aquél que tiene más dinero para comprarla… Porque saben que esa es la manera más efectiva de proteger a la población… ¿Qué tal?… ¿qué tal si fuera así siempre? … medicamentos gratis para las personas que más lo necesitan, con el fin de protegerlos … Quizás así podríamos evitar futuras pandemias, o quién sabe, erradicaríamos de una vez por todas el virus del egoísmo.

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chau chau.

PODCAST “Episodio 14” : “Chilenismos po”

Septiembre no se ha acabado por lo que este episodio también estará dedicado a Chile. Pero esta vez les hablaré de algo muy conocido y desconocido a la vez, los “chilenismos”.

Qué son los chilenismos…

Los chilenismos son esas palabras del español, que usamos los chilenos en nuestro diario vivir. Generalmente son palabras inventadas, mezcladas del español con el inglés, o simplemente palabras que nacen a partir de la cultura popular. Si viajas a Chile o hablas con un chileno, notaras que los usamos mucho. Por lo mismo, debes estar preparado o preparada para entender algunos de ellos. Son miles… pero en este episodio intentaré compartir aquellos que son más comunes y que son aptos para todo público, es decir intentaré dejar de lado los chilenismos que son muy vulgares o groseros.

Bueno, el primero, y más conocido de todos, es CACHAY, que significa entiendes? you got it? … También puedes decir -no cacho nada- y significa que estás perdido, no tienes idea de qué está pasando.

El segundo es “Po” , quizá este debería ser el primero… porque es muy muy conocido y representativo de los chilenos. Po es usado para enfatizar lo obvio. Por ejemplo, Si dices “no se” significa simplemente eso, pero si dices “no se po” significa que realmente no sabes…y quieres que ya dejen de preguntarte.  O por ejemplo, si te preguntan cuanto es 1 más 1, la respuesta es “2 po”, obvio po.

El tercero es “huevón” que inicialmente se usaba para describir a una persona “no muy inteligente”, y no es muy amigable… generalmente lo decimos si estamos enojados o a alguien con quien tenemos mucha confianza… y por supuesto, la pronunciación no es hueVón, sino hueón. O hueóna, en femenino. Aunque con el tiempo esta palabra ha evolucionado COMPLETAMENTE diferente, y ahora también la usamos para referirnos a nuestros amigos o amigas… Por ejemplo, una forma común de saludar a tus amigas es “Hola Weona, ¿cómo estás?” … y si tienes confianza con la persona, se entiende como un saludo cariñoso. No te recomiendo usar esta palabra en un contexto formal, nunca. Pero también es muy común que digamos algo como “oh, el weOn, weOn, Weon” tres veces la palabra hueón…y los diferentes tonos marcan el significado de cada una de las palabras y básicamente significa “oh, la persona tonta, amigo…” y el último hueón es tan sólo usado como una expresión…muy parecida al po.

De esa misma manera, usamos la palabra hueá (huevá), pero que, a diferencia de Huevón, la usamos para describir cosas sin importancia. Por ejemplo, ¿te pasó algo?… “no, no te preocupes, es una hueá no más” o “no te preocupes, son puras hueás”. Cosas sin importancia.

Ambas palabras, “hueón” y “hueá” están al borde de lo permitido y lo prohibido, así es que si estás en un ambiente formal, mejor no las uses.

Por otro lado, una palabra más positiva y  no tan informal que es muy utilizada es “bacán”, y se utiliza para decir que algo es muy bueno. Por ejemplo, si la película estuvo muy buena, podemos decir que la película estuvo bacán. Así de fácil. También si te alegras porque a alguien le pasó algo bueno le puedes decir “oh, qué bacán”. Es una palabra muy muy común en Chile.

También, tenemos nuestra propia palabra para hablar de las fiestas, nosotros no decimos mucho “fiesta” decimos “carretear” , “ir de carrete”. “¿Qué harás este fin de semana? Voy a carretear con mis amigos”. 

Y después del carrete, a veces viene la resaca, y en Chile a la resaca le llamamos Caña… La palabra caña se usa así debido a un tipo de palo llamado “caña”, un palo como el de bambú y  que es hueco por dentro y con el cual se hacían vasos para beber vino. O al menos eso es lo que se cree… Y por eso cuando tenemos resaca o nos duele la cabeza…simplemente decimos “estoy malo o estoy mala de la caña” o “tengo caña” …y así todos entenderán que es porque tuviste una noche un poco agitada. Espero no tengas que usar esa palabra tan amenudo 🙂

Otro chilenismo muy conocido es la palabra “Pololo o Polola”, así le llamamos en Chile a nuestras parejas, cuando tenemos una relación semi formal… justo antes de ser novios. Esta palabra deriva del Mapudungun, la lengua del pueblo mapuche y significa mosca y metaforiza al novio alrededor de la novia, como una mosca en la comida :). NO muy romántico….pero muy útil de conocer y finalmente muy bonita también.

Por otro lado, si quieres invitar a alguien a comer o a tomar algo… puedes decirles -yo me rajo- o si es el turno de otra persona, puedes decirle, “bueno, ahora tú te rajas”. Es decir, tú pagas… y si no estás seguro puedes preguntar …”Te vas a rajar o no?” Y esto no solo funciona cuando hablamos de dinero, también puedes rajarte prestando tu casa para una fiesta o para un carrete, por ejemplo, dices “yo me rajo con la casa”… Ah y recuerda que también SIEMPRE puedes rajarte con un café para mí en buy me a coffee 🙂

En fin, hay tantos chilenismos que podría estar hablándoles por horas… así es que de seguro habrá más episodios dedicados a estas palabras.

Pero antes de irme quiero decirles que algo que nos caracteriza mucho como chilenos, es hablar usando diminutivos… generalmente no decimos “Necesito un vaso”… en cambio decimos, “necesito un vasito… “o en vez de decir, “¿tienes tiempo?” Siempre decimos “¿tienes un tiempito para hablar? “….todo es “ito o ita”… y creo que decimos eso para sonar más gentiles, o más amigables…

Bueno, para finalizar, algo que siempre decimos para despedirnos, de manera rápida y a veces amigable es “Chao Pescao”, “pescao” es una forma rápida de decir “pescado” … “fish”… y no tiene ningún sentido literal…se usa solo porque rima 🙂  

Así que espero que este episodio les haya sido interesante y puedan usar alguna de estas palabras cuando visiten Chile.

Recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chao Pescao

PODCAST “Episodio 13” : “Fiestas Patrias en Chile”

Llegó septiembre, y si ya han escuchado algunos de los episodios anteriores, sabrán que septiembre es EL MEJOR MES para estar en Chile y para ser chileno 🙂

Te preguntarás ¿Por qué? 

Bueno, porque al igual que muchos países del mundo, Chile celebra su independencia este mes y el país entero se viste de fiesta. Durante los días 18, 19 y 20 se celebra con bailes, comidas típicas y con la familia. Es por eso que se conoce este mes como “el mes de la chilenidad” , o en otras palabras “el mes de las tradiciones chilenas” 

Pero ¿Por qué se celebra el 18 de septiembre?

Porque un 18 de septiembre de 1810, Chile comienza su emancipación de España, teniendo su Primera Junta Nacional de Gobierno. Al terminar esta Junta de Gobierno, el “pueblo” de Santiago reconoció y proclamó el principio de la soberanía nacional.  Así, los días 18 y 19 de septiembre son feriados en todo el país, es decir, nadie trabaja; excepto, por supuesto, los dueños de sus propios negocios, la fuerza policial o el personal médico. De esta forma todos los chilenos tienen la posibilidad de celebrar como corresponde estos días.

Para conmemorar la independencia de Chile, existen actividades religiosas y la Parada Militar, donde el 19 de septiembre el ejército de Chile desfila en el parque O’Higgins de Santiago, para conmemorar el «Día de las Glorias del Ejército de Chile», participan también las instituciones de las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile. Este desfile además, es transmitido por la televisión y generalmente es visto por la mayoría de las familias chilenas, aunque últimamente ha dejado de ser tan popular… y es vista mayoritariamente por las personas más adultas… que siguen con la tradición.

Además, durante las Fiestas Patrias, el izamiento de la bandera chilena es obligatorio en todos los recintos privados y públicos del país. Por lo que todos debemos tener nuestra bandera planchada y lista para ponerla fuera de nuestras casas. 

Toda esta información pueden encontrarla en los libros o en internet, sin embargo, hoy les quiero hablar más sobre lo que realmente vivimos los chilenos este mes.

La verdad es que la mayoría de los chilenos somos nacionalistas principalmente en dos situaciones, uno: cuando la selección nacional de fútbol juega un partido importante, sobre todo contra Argentina o Brasil y número dos: En septiembre, donde nos posee una energía superior llena de amor por la bandera y las tradiciones… que ya luego desaparece el primero de octubre 🙂 En ambas situaciones, reinan la comida rica, los asados, la risa, a veces el llanto, cuando se trata de fútbol 🙂 y el vino también…mucho vino.

Si visitas Chile en septiembre, verás los autos con banderitas chilenas, las calles decoradas de blanco, azul y rojo… que son los colores de la bandera; gente contenta y sonriente, porque además este mes comienza la primavera y la gente comienza a salir más de sus casas. Donde sea que vayas sentirás olor a asado y escucharás cueca y cumbia sonando en las radios de los autos y los negocios. La cueca es el baile nacional chileno y la cumbia, a pesar de no ser chilena, la tomamos prestada porque es muy alegre y se escucha mucho en el campo chileno.

Hay gente que prefiere disfrutar en el campo o en sus casas, comiendo Asado a la parrilla o anticuchos, que consiste en poner carne de vacuno, longanizas, cebolla, pimientos en un “fierro” y hacerlos a la parrilla. Los choripanes también son un clásico, y es básicamente un chorizo con pan 🙂 Todo esto generalmente va acompañado de pebre…El pebre es una mezcla de tomates, cebolla, cilantro, todo picado en cubitos, mezclado con sal, pimienta, aceite, vinagre y si es que te gusta el picante, puedes usar ají verde. El pebre además es un acompañamiento estrella de las Sopaipillas, otra comida típica de la cocina chilena, que es muy parecida a un pan frito… que comemos durante todo el año, especialmente cuando hace frío y llueve. Pero, sin dudas, el infaltable del 18 son las empanadas de pino, estas pueden estar hechas al horno o fritas y se dice que el pino, o sea el relleno de la carne con cebolla, debe cocinarse el día anterior, para que se sientan más todos los sabores. Mis empanadas favoritas son las fritas… 

Bueno, todas estas preparaciones son fáciles de hacer estando afuera de Chile… aunque obviamente los productos no son los mismos y los sabores varían un poco…es posible cocinarlos y nosotros estando en Suecia, ya hemos hecho Sopaipillas, Choripanes y Pebre. Sin embargo, algo muy chileno, que también está presente durante el verano, pero que se luce en septiembre es el MOTE CON HUESILLO. El mote es un tipo de grano cocido que se sirve con abundante jugo (acaramelado) y se acompaña por duraznos deshidratados. Una preparación tan deliciosa como refrescante y muy difícil de hacer estando fuera de Chile, o al menos yo nunca he podido hacerlo, ya que no hay mercados chilenos cerca de donde vivo.

Además de las comidas, las bebidas tienen un lugar muy importante durante esta celebración, lo más común es tomar vino, porque claro, Chile es uno de los países productores del mejor vino. Bebemos vino solo o como ponche. Usamos vino blanco para preparar ponche de durazno, es decir vino blanco con duraznos en conserva, chiquititos. O vino tinto con frutillas, para hacer clery… Ambos son tragos muy dulces y refrescantes…la parte más peligrosa es comer la fruta del ponche, ya que esta absorbe todo el alcohol 🙂 Otro trago popular, con vino es “El terremoto” se compone principalmente de vino blanco , helado de piña y granadina.  También es un trago muy rico y dulce… por lo tanto muy peligroso, de ahí viene su nombre… ya que tomas uno y quedas un poco mareado, como en un terremoto… de esos que conocemos muy bien en Chile, lamentablemente. Bueno, y si te tomas otro, ya es una réplica 🙂 Y para los que no toman vino, siempre hay cerveza y piscola… La piscola es un trago muy popular durante todo el año y consiste en mezclar pisco chileno con coca cola, hielo y una rodaja de limón. También es muy difícil de conseguir afuera, ya que el pisco -chileno- es muy caro en otros países.

Debido a la comida y las bebidas típicas, que tienen muchas calorías… es típico ver en la televisión a los nutricionistas explicar cuántas empanadas puedes comer según tu peso y estatura… todos los años es lo mismo…¿cuántos terremotos puedes tomar si comes una empanada y una sopaipilla? Y por supuesto nadie escucha los consejos…y se escucha mucho la frase “después del 18 empiezo la dieta” 🙂

Como les dije antes, todo esto puede ser preparado en casa, aunque los más sociables ,que no quieren cocinar en casa, o quieren una gran fiesta con mucha gente, prefieren ir a las “FONDAS” y “Ramadas”  que son tipos de ferias donde puedes encontrar todo tipo de tradiciones chilenas: comidas típicas, bandas de cueca o cumbia tocando música en vivo, y mucho mucho alcohol. Son lugares muy entretenidos para compartir con tus amigos y familia. Aunque, inicialmente las fondas y ramadas ocurrían sólo en el campo chileno, con los años esta costumbre llegó a la ciudad… Pero siempre conservando el estilo rural, generalmente se hacen en espacios abiertos.

En mi experiencia, las mejores ramadas son siempre las que hacen en el campo, ya que conservan mucho mejor todas las tradiciones así es que si estás de visita en Chile, te aconsejo ir a una de esas. 

Lamentablemente, debido al Covid, el año pasado se suspendieron todas las celebraciones y este año se podrán abrir las ramadas, pero con aforo reducido, es decir… con público limitado. Esto, sin embargo, es muy bueno, no sólo para celebrar sino que para las miles de familias chilenas que tienen negocios en las ramadas y que han sido enormemente afectados por la pandemia. 

Bueno, es tanta la alegría y el ánimo de celebrar que es muy común sentir que el país se paraliza por una semana… Es más, en el trabajo, el colegio o la Universidad, es muy común escuchar la frase “mira, veámoslo después del 18” 🙂

Es un tiempo muy bonito y se siente raro no estar en Chile para compartir la alegría con mis compatriotas…pero ya pronto me iré a preparar un ponche para que se me pase la pena 🙂 

Antes de despedirme quiero contarles que, si disfrutan de mi contenido, pueden invitarme a un café…o a una piscola 🙂 ¿Cómo? en la descripción del podcast está el link para “Buy me a coffee”, uno de mis alumnos me dió la idea y me pareció una buena forma para aquellos que quieran apoyar mi trabajo, puedan hacerlo 🙂

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.

PODCAST “Episodio 12” : “Choque Cultural II”

Hola a todos y a todas, mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero retomar una sección llamada “Choque Cultural”… ¿La recuerdan? Esta es una sección para hablar de esas experiencias que, al estar viviendo en un país distinto al mío, a veces me resultan un poco confusas, llaman mi atención o simplemente me parecen interesantes.

Para comenzar te haré unas preguntas: ¿Tienes licencia de conducir? y ¿Cuándo la obtuviste?  Yo la obtuve recién en 2017, teniendo 28 años. Nunca me pareció una necesidad porque de niña, luego en la universidad y en el trabajo, siempre viví en el centro de la ciudad, a una distancia fácil de caminar. Además, siempre había alguien en el grupo de amigos o de familia que sí tenía licencia y auto. Pero también, siempre llega ese momento en nuestras vidas en el que ya necesitas independencia; quieres salir de paseo, no sé…y empiezas a mirar autos y das el paso… ¿Cierto?.

Para algunas personas ese paso es fundamental, es casi tan básico como aprender a leer y a escribir. Y ahora, creo que pienso lo mismo… creo que es buena idea que las escuelas enseñen las reglas del tránsito a los niños y por qué no a conducir también. Aunque, en mi opinión, saber conducir no es lo más importante o lo más difícil, cualquiera puede aprender… Lo importante es aprender a ser responsable, entender que cuando te subes a un auto no sólo tienes tu vida en tus manos, sino también de las personas a tu alrededor… Cuando entiendes eso creo que ya estás listo o lista para tener licencia de conducir. Por eso creo también que el cuándo solicitar una licencia debería depender más de la madurez que la edad solamente, aunque eso es muy difícil de medir, ¿no?.

En Chile, para obtener licencia de conducir debes tener 18 años cumplidos, tu cédula de identidad, certificado de educación básica o primaria. Además debes rendir un examen teórico, otro práctico y un examen médico psicotécnico, es decir, ellos miden tu velocidad de reacción y precisión y  además debes tomar un examen de la vista, para saber si necesitas conducir con lentes o no. Si necesitas conducir con lentes, debes sacarte la foto usándolos, así si te detiene la policía y no usas tus lentes, tendrás que pagar una multa.

Por otro lado, si tienes 17 y sabes conducir puedes solicitar una licencia especial, donde debes pasar los mismos exámenes que les conté recién, pero además debes ir siempre acompañado en el asiento delantero, de una persona que posea la licencia de conducir con al menos cinco años de antigüedad …Bueno, eso hasta que cumplas los 18 años.

En Suecia es muy parecido, pero debes agregarle un examen “de riesgo” donde debes conducir en una autopista resbalosa. Esto mide tus habilidades para conducir en el clima adverso, tan común por aquí. Entonces, ustedes se deben estar preguntando: Bueno… ¿Cuál es el choque cultural? cierto… Bueno, aquí viene 🙂

Cuando recién nos mudamos a Suecia estuvimos dos semanas en Estocolmo y no vimos nada diferente en ese sentido, pero al mudarnos al norte, en una zona más bien rural; comencé a ver algunos niños conduciendo scooters a la escuela o a la playa, y otros en unos autos pequeñitos y algunos que parecían transformers 🙂 todos con un triángulo reflectante atrás, me pareció una locura! Por dos razones: 1: ¡¿niños al volante?! 2: conducen muy despacio y es una pesadilla ir detrás de ellos, a veces generan mucha congestión. 

Pero la historia tras esto es muy interesante… En la antigüedad en el campo Sueco no todos tenían acceso a comprar tractores, necesitaban tener vehículos para transportar implementos y para andar en el campo, entonces empezaron a transformar sus autos Volvo de 4 puertas en uno de dos puertas con pickup. Fue tanta la popularidad de esta iniciativa que el gobierno sueco tuvo que legislar al respecto, reconociéndolos como tractores, y exigiendo las mismas condiciones que uno. Por ejemplo, tuvieron que pegar ese triángulo reflectante atrás y podían transportar solo a dos personas, incluyendo al conductor. Con el tiempo fue más fácil comprar tractores y estos “tractores transformers” dejaron de ser utilizados. Pero ahora, son utilizados por los adolescentes suecos. Quienes deben seguir las mismas reglas, incluso deben tener un compartimiento atrás, ósea un pickup, y eso me parece muy gracioso… porque es una forma de conmemorar su función inicial…no sé. Ah y lo más importante es que no pueden exceder los 20kms por hora. Para lograr eso, deben desactivar las marchas superiores en la transmisión o agregar una caja de cambios reductora a la línea de transmisión. Haciendo eso el automóvil o “tractor” podrá difícilmente llegar a los 30kms por hora.

Con este invento y con las motos scooters, los adolescentes son completamente independientes desde los 15 años, decoran sus autos, que mayoritariamente son vintage, transformadolos totalmente ; ponen parlantes enormes en el pickup y se juntan en los estacionamientos a celebrar algunas noches. Es tan poderosa esta tendencia que ya no es necesario remodelar un auto viejo, ahora venden ese tipo de autos 0kms, totalmente nuevos. Es un negocio que va al alza.

Sin embargo, creo que este tipo de vehículos puede funcionar bien en ciudades pequeñas o rurales, ya que son muuuuy lentos para una autopista de una ciudad grande. Por otra parte, los padres dicen que una de las razones principales para comprarles estos autos a sus hijos es que en las ciudades pequeñas, el transporte público es muy escaso, y el clima es muy duro como para que los adolescentes pasen más de media hora esperando un autobús y lo entiendo completamente y me habría encantado tener uno de esos cuando adolescente…La idea de decorarlo y de salir sola a cualquier parte me parece muy entretenida. Lo mismo con los scooters, he visto a muchos grupos de 5 o 6 niñas saliendo juntas de paseo en scooter. Me encanta.

Ahora, como adulta, me parecen muy molestos 🙂 cuando me los encuentro en la calle, o cuando ponen música fuerte en los estacionamientos…quizás es solo la envidia 🙂

Sé que en otros países de Europa los jóvenes también pueden conducir scooters. En Chile todavía no… y es por eso que ha sido un gran choque cultural para mi, aunque ya me estoy acostumbrando también 🙂

En fin, espero les haya parecido interesante este choque cultural y me escriban para saber qué opinan.

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.

PODCAST “Episodio 7” : “El mejor souvenir”

 Hola a todos y a todas! Mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en Spanish por favor”, el podcast.

Desde los comienzos de la historia, cuando los exploradores salían en sus pequeñas embarcaciones a descubrir nuevos horizontes, viajar se ha tratado siempre de lo mismo… Seres humanos intentando descubrir nuevos mundos, de probar nuevas cosas y de tener nuevas experiencias. Y de eso tratará este capítulo…

Antes de viajar a Suecia, investigamos un poco sobre la cultura, leímos y vimos muuuchos videos de youtube, entre ellos algo muy interesante sobre un pescado fermentado llamado “Surströmming”.

El Surströmming  es un plato típico de Suecia que puedes odiar o amar 🙂 . Son arenques del Mar Báltico, pescados durante la primavera a los que les ponen mucha sal y los dejan fermentar al sol por alrededor de un mes antes de envasarlos en latas de conserva. El proceso de fermentación  se origina a partir de una enzima de ácido láctico en la columna vertebral de los peces y este proceso continúa en la lata y con el tiempo se vuelve más amargo.

¿Qué tal? 🙂

Bueno, como es de esperarse, tienen un olor muy fuerte, que al abrir la lata sale como una explosión… es un olor parecido al pescado podrido o putrefacto, incluso a la basura que lleva muchos días en el basurero. 

Suena tentador, ¿no? (:  bueno, la verdad es que para nada. 

Incluso su olor y su fuerte sabor han causado un famoso reto por Internet llamado Surströmming Challenge, en el que debes grabarte abriendo las latas y tratar de comerte el pescado. Si lo buscas en youtube verás que las reacciones son del terror; muchas arcadas , gritos y vómitos. 

Cuando recién llegamos a Suecia, nos quedamos en un AIRBNB en Estocolmo y le preguntamos a la dueña sobre este particular plato…y ella reaccionó inmediatamente con cara de asco, dijo que era el peor invento de los suecos y que nunca lo probaramos 🙂 También nos dijo que en muchos edificios está prohibido comerlos ya que el olor se pasa por todos los departamentos y se queda ahí por horas… De nuevo, no muy tentador…

Cuando nos mudamos a Skellefteå nos dimos cuenta que vendían las latas de Surströmming en el Supermercado. Las latas son un poco más grandes que una lata de atún, y un poco más “gorditas”. Las veíamos y pensábamos, bueno…algún día habrá que probarlo, pero tiene que ser preparado por un sueco, que sepa como hacerlo.

Así fue como, 4 meses después, conocimos a Billy, un sueco de 30 y tantos, muy simpático y muy orgulloso de sus tradiciones y que nos invitó a comer Surströmming, pero de verdad. No como se ve en internet, él insistía que esos desafíos de youtube no tenían nada que ver con la realidad. 

Aceptamos la invitación, por supuesto, y cuando llegamos a su casa, nos llevó a un lugar abierto, para evitar molestar a las personas con el olor… yo estaba muy nerviosa porque esperaba un olor asqueroso. 

Bueno, él cubrió la lata con una bolsa plástica, porque al abrir la lata sale un chorro que, muchas veces puede entrarte en los ojos :)… muy tentador todo…cierto?

Finalmente, él abrió la lata y salió un pequeño chorro y el olor también… para mi sorpresa, fue un olor a pescado fuerte,  pero nada que no se pudiera soportar… es como estar en un puerto o en una pescadería sin ventanas. 

Creo que haber estado al aire libre nos favoreció mucho. Además, esa tarde había mucho viento.

Después de abrirlo, fuimos a sentarnos a una mesa en el patio, donde él tenía: Un pan delgado (Tunnbröd, (thin bread)) , que es muy común por estos lados y está hecho de trigo, centeno y cebada, es muy crujiente y luce como un crepe; no tiene mucho sabor y es especial para comer esto. Además, tenía una olla con papas cocidas, mantequilla, eneldo, cebolla morada, tomates , salsa agria y hojas de menta.  Todo esto es muy común en la cocina sueca. Bueno, también tenía cerveza, mucha cerveza… para la valentía cierto? y un poco para el sabor también.

¿Cómo se come?

Primero debes sacar el pescado de la lata, abrirle el estómago, sacarle los intestinos… uff… Después, debes apretarlo con el tenedor detrás de la columna, para que las espinas se suelten de la carne. Si lo haces bien, será muy fácil deshacerte de ellas. Entonces quedas con un poquitito de carne de color rojo… y a veces puedes incluso encontrar huevos – gracias a Dios yo no encontré ninguno-, pero mi pareja si. Y por supuesto también se comen… 

Las personas que hacen los desafíos de youtube no hacen nada de eso, solo abren la lata y se comen el pescado con todo… es una locura, encuentro…

Y ahí cuando ya tienes la carne, debes preparar el sándwich, con la mantequilla, las papas, y todo lo demás. Yo le puse mucho de todo lo demás 🙂  porque tenía miedo del sabor. Durante el proceso, lo único que tenía mal olor era la lata, que atrajo a algunas moscas… pero nada que no se pudiera tolerar… creo que el viento fue nuestro mejor amigo ese día. 

Y…llegó el momento de probarlo…

Para mi sorpresa, el sabor que sentí fue a un pescado salado…muy salado … .pero que con el tomate, las papas, la salsa y la mantequilla…el sabor fuerte del pescado disminuyó… claro y con la cerveza también. 

Nadie tuvo arcadas, nadie vomitó… Por el contrario, fue un proceso muy entretenido, a pesar de que nunca había abierto un pescado, ni tampoco me gusta mucho la idea de hacerlo… con la conversación y las instrucciones de Billy, fue muy entretenido e interesante.

Ahora, si me preguntas si lo volvería a hacer … yo creo que sí… para enseñarle a alguien, a mi familia o amigos que vengan a visitarnos algún día… o en alguna celebración especial sueca.

Para ser honesta, me comí sólo un pescado, porque si bien el sabor no es TERRIBLE, tampoco es maravilloso… no como un ceviche :). 

¿Pero la experiencia? La experiencia fue inolvidable, y por eso creo que merecía ser compartida con ustedes, por si alguna vez se animan a venir a Suecia…o a cualquier parte. Siempre, como dije al principio, lo más bello de viajar es descubrir, probar… probar la comida; las bebidas, las costumbres, y de esa forma te pruebas a ti mismo… y sea lo que sea que encuentres va a ser inolvidable, para bien o para mal. Y creo que ese es el mejor souvenir que puedes llevar a casa, si es que algún día pretendes regresar.

Bueno, espero que no les haya dado mucho asco mi historia (:

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! Chau Chau.