PODCAST “Episodio 16” : “Suecia en cuatro ruedas”

Hoy les quiero contar sobre mi experiencia usando auto en Suecia. Para comenzar, les recuerdo que vivo en una ciudad pequeña, con alrededor de 72 mil personas, tener un auto no era una prioridad para nosotros, porque en bici, podíamos llegar en 20 minutos al trabajo. Había buen clima y mucha luz cuando llegamos. Pero, comenzaron las vacaciones de verano y una colega nos preguntó qué haríamos …y le dijimos que no mucho porque no teníamos auto aún…para salir a pasear, considerando que por el coronavirus usar transporte público o viajar a otros países no era opción. Sorpresivamente ella nos dijo, bueno, pero si no tienen auto, yo les presto el mío durante dos semanas…. Ustedes no tienen y yo tengo dos, me parece que es lo indicado de hacer.

Pueden imaginar nuestra sorpresa, porque esta colega nos conocía solo hace un par de semanas… no teníamos ningún tipo de relación más allá de la cordialidad del trabajo. Lo conversamos un poco y dada su insistencia en que estaba todo bien, lo aceptamos. En nuestra experiencia, a las únicas personas a las que les puedes pedir prestado un auto es a tus padres, hermanos o suegros… nadie más presta sus autos, porque es muy peligroso… A mi jamás se me habría ocurrido ofrecerle mi auto a un par de desconocidos, aunque su lógica tenía sentido, después de todo.

 El auto era un Skoda, gris, modelo Fabia… muy pequeño y antiguo. Tiene un motor muy pequeño, por lo que es muy barato también. Los primeros días conducimos con mucho cuidado y miedo, solo distancias cortas… porque tampoco sabíamos si el auto estaba en buenas condiciones. Y como dice el dicho “en lo ajeno reina la desgracia”, o sea… cuando te prestan algo, ten cuidado porque es muy probable que lo rompas o algo malo te pase.

Pero gracias a la buena estrella no tuvimos ningún problema con el auto y nos permitió conocer muchas ciudades; playas y lagos cercanos Skelleftå y con eso pudimos disfrutar de nuestras vacaciones.  Esta experiencia fue de mucho aprendizaje para nosotros, porque siempre hemos tenido la fortuna de conocer gente muy amable y generosa en nuestros viajes, hemos hecho muy lindas amistades a lo largo del tiempo, pero nunca nos había pasado algo así. Entonces, inevitablemente te pones a pensar en lo afortunado que eres y lo importante que es retribuir todo lo bonito que recibes… Espero no olvidarlo.

Cuando fuimos a devolver el auto, obviamente le llevamos una botella de vino a nuestra colega… como agradecimiento. Dejamos las llaves, el auto y el vino…Pero, al comenzar la caminata a casa nos dimos cuenta de que necesitábamos comprarnos un auto 🙂 Ya habíamos vuelto a sentir la tranquilidad y la comodidad de tener uno… y queríamos seguir teniéndola. No queríamos comprar nada muy caro, porque solo llevábamos un par de meses aquí, no era lo más recomendable… Entonces buscamos autos usados. Afortunadamente encontramos un Opel Astra gris -otra vez- a muy buen precio y en muy buen estado. Se parecía mucho al auto que solía tener en Chile. Pero esta vez , el auto era mecánico… y bueno, yo aprendí a conducir en un auto mecánico, pero mi primer auto fue automático y ya me había acostumbrado a manejarlo y sin dudas ha sido muy difícil acostumbrarme otra vez a usar la palanca de cambios. Sobre todo en subida 🙂 Pero es solo cuestión de práctica… supongo.

Han pasado varios meses ya desde que compramos el auto y comenzó el frío… la bici ya no era opción, y nos dimos cuenta que el auto ya no era solo un capricho sino una necesidad tremenda. 

Ahora bien, con el frío también comienzan otras dificultades… Resulta que, primero que todo, después de la primera nevazón, es obligación cambiar las ruedas del auto a ruedas de invierno, es decir, tuvimos que poner esas ruedas que tienen pequeños clavos y que permiten mejor tracción en el hielo. Afortunadamente el auto venía con las 4 ruedas extra. Pero, como las ruedas estaban muy apretadas, tuvimos que llevar el auto a un mecánico, e hicimos una fila aproximadamente de 2 horas…ya que toda la ciudad estaba haciendo exactamente lo mismo. 

Una vez hecho eso, hay que preocuparse del motor del auto. Cada estacionamiento tiene unos postes donde puedes enchufar tu auto…perdón, no sólo puedes…sino que debes hacerlo. 

 Este aparato facilita el arranque del motor a bajas temperaturas. Para usarlo hay que, primero, comprar el cable que se conecta al motor, desde un acceso en la parte delantera del auto, cerca del parachoques. 

Estos bloques calentadores son programables, de modo que puedes dejarlo programado la noche anterior, si sabes que saldrás temprano y hará frío… Es ideal dejarlo funcionando desde al menos una hora y media antes y así el auto estará listo para usarlo en la mañana. 

Bueno, la primera noche con temperaturas bajo cero, conectamos el auto…sin embargo, a la mañana siguiente el auto estaba cubierto de hielo, y luego de al menos 5 minutos de sacar hielo y nieve pudimos salir… y la temperatura dentro del auto comenzó a entibiar luego de conducir por al menos 5 minutos… tuvimos que preguntarle a algunos amigos, que estábamos haciendo mal y nos dijeron que además del cable para calentar el motor necesitábamos comprar un calefactor para el auto… ¿qué? Más allá del sistema de calefacción propio del vehículo, que además tiene calefacción en los asientos… y del cable para calentar el motor, es necesario comprar un calefactor que se enchufa dentro del auto… en un enchufe que se encuentra en los pies del asiento del copiloto y que por supuesto, nunca habíamos visto antes. ¿Cómo funciona? Bueno, se enciende al mismo tiempo que el calentador del motor comienza a funcionar… no funciona si no has enchufado el cable.

Lo probamos por primera vez hace un par de días, y cuando fuimos a ver el auto para irnos a trabajar, estaba completamente despejado, sin nieve y un poco tibio al interior… una maravilla… Esto nos quita, literalmente, un peso de encima.

En las tiendas hay muchas cosas para “sobrevivir” al invierno que, al principio pensé, serían innecesarias, pero ya nos hemos dado cuenta que son básicas. Por ejemplo, hay unos líquidos especiales que se pueden poner en el parabrisas, para descongelarlo por si se te olvidó usar el calefactor… He visto muchas personas que han quebrado el parabrisas por lanzarle agua tibia, por ejemplo… Hay que tener mucho cuidado. Igualmente, venden unas palas plegables para sacar nieve de tu alrededor si, por ejemplo, el auto quedó atrapado en un estacionamiento en un lugar poco concurrido… ya que en plena ciudad no hay problema con eso, porque están constantemente limpiando la nieve. También venden unas especies de espátulas limpia vidrios, que sirven para sacar las capas de hielo o de nieve del auto. También mucha ropa y cintas reflectantes, porque se vuelve muy oscuro, muy temprano… Y quién sabe cuantas cosas más venden que aun no he visto… o no he necesitado.

Como todo últimamente, esto es parte de un aprendizaje constante, y no les voy a mentir, tanta nueva información; más las responsabilidades del trabajo y el estudiar un nuevo idioma, a veces  resulta un poco agobiante… Para qué hablar del conducir con hielo, oscuridad y con tormentas de nieve…aun no me ha tocado, pero ya les contaré. Lo importante es mantenerse positivos, creo… e intentar disfrutar cada etapa. Al fin y al cabo este es solo nuestro primer invierno en Suecia…

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

chau chau

PODCAST “Episodio 15” : “Una pandemia, dos países”

En este episodio quiero hablarles sobre algo que se ha llevado todo el protagonismo en nuestras vidas por ya casi dos años… ¿adivinan qué es? … claro que sí, es el virus covid-19. Ya mucho se ha hablado de él… cada vez se sabe más; aunque para las personas comunes y corrientes como yo… toda información se reduce a… bueno ¿y ahora qué? ¿debo usar mascarilla o no? … ¿puedo ir a conciertos? ¿puedo viajar? ¿puedo trabajar normalmente? … me ¿vacuno? uh … ¿me vacuno? ese es un tema muy controversial… de eso también podemos hablar.

Para partir, ya les he contado que en Chile tuvimos reglas muy estrictas, durante el año que tuve que esperar para poder viajar a Suecia, ya que las fronteras estaban cerradas, viví muchas cuarentenas…de meses, donde sólo podía obtener 2 permisos semanales para ir al Supermercado o la Farmacia…. fueron momentos difíciles, que se extendieron durante todo este tiempo. Además hubo toque de queda, es decir… un horario específico donde ya nadie podía estar en la calle, o los militares o la policía podían llevarte detenido y además debías pagar una multa. También cerraron las universidades y los colegios. Comenzaron las clases a distancia…los niños se quedaron en casa y por consiguiente, los padres también… muchas mujeres no pudieron seguir trabajando, debido a eso.

Fueron todas condiciones muy estrictas, que sin dudas son difíciles de aceptar… Afortunadamente para mi y mi familia significó solamente mucho estrés, ansiedad y rabia… y digo afortunadamente porque sé que para muchas familias significó no poder trabajar y eso les generó una infinidad más de problemas. Para qué hablar de aquellos que se enfermaron o que perdieron a algún familiar debido al Virus… uff, fueron tiempos de mucha angustia, sin duda. Y digo fueron… porque a pesar de que el virus sigue ahí, por fin en Chile se acabaron las cuarentenas y el toque de queda, la gente por fin puede volver a trabajar y a vivir de manera un poco más normal… El uso de la mascarilla sigue siendo obligatorio, como siempre lo ha sido.

El estado de Chile respondió muy tarde y de manera tacaña con la ayuda económica para las familias que más lo necesitaban… menos mal, esa ayuda comenzó a mejorar con el tiempo y significó un respiro para toda  esa gente.

Y bueno, no sé si han visto en las noticias, pero Chile es uno de los países que más rápido ha vacunado a su población… lo que por fin está demostrando resultados,al ver que luego de tener alrededor de 7.000 nuevos contagios diarios a nivel país, ahora sólo hay algunos cientos. 

Yo no pude vacunarme en Chile porque viaje a Suecia unas pocas semanas antes de que comenzara el plan de vacunación… donde los profesores éramos además, prioridad.

A comienzos de este año, cuando decidimos viajar a Suecia a pesar de todo, las restricciones de movilidad eran muchas… tuvimos que declarar que saldríamos de Chile, que no nos íbamos de vacaciones sino que no volveríamos en un buen tiempo, ya que no estaban permitidos los viajes “por placer” y lo entendíamos perfectamente, era importante mantener la situación bajo control… y disminuir las posibilidades de contagio. Por su parte, Suecia tenía prohibido el ingreso a las personas que no podían comprobar residencia o justificar su viaje con una oferta de trabajo o por razones humanitarias.

Nosotros pudimos justificar usando una oferta de trabajo, menos mal.

Bueno, durante todo el vuelo debimos usar mascarilla y en los aeropuertos también… obviamente. Pero todo eso acabó cuando llegamos a Suecia, en el aeropuerto sólo algunas personas usaban mascarillas… lo que nos causó mucha extrañeza…. Al día siguiente, salimos a conocer Estocolmo y por cada 10 personas que veíamos, sólo 3 o 4 usaban mascarilla…una locura, pensábamos… ya que en Chile era obligatorio usarla en todas partes. Nosotros seguimos usándola de todas formas, porque estábamos acostumbrados y asustados. Desde ningún punto de vista sería buena idea enfermarse de Covid en un país extranjero, donde no conoces a nadie y donde -aún- no teníamos seguro de salud.

Así pasaron los días, las semanas…y comenzamos a trabajar en un Colegio, donde NADIE usaba mascarilla. NADIE. Todos los niños iban a clases y la vida era absolutamente normal… salvo una que otra cosa, como por ejemplo, que los niños debían aplicarse alcohol gel en las manos antes de entrar a la sala de clases y en los recreos debían intentar estar en el patio, al aire libre lo más posible y no mezclarse con niños de otras clases. Otra vez UNA LOCURA para nosotros que veníamos de las cuarentenas y los establecimientos educacionales completamente cerrados.

Empezó a apoderarse de nosotros una sensación de “normalidad”, empezamos a dejar de usar mascarilla también… y a relajarnos… cómo no, si al parecer “en Suecia no había virus”… pero claro que había, sólo que en ese momento los casos habían disminuído. Y las restricciones mayoritariamente eran respecto al aforo en lugares públicos y a reuniones sociales, además del horario de funcionamiento de los cafés y bares, que cerraban a las 8pm y que debían poner una mesa de distancia entre clientes.

Mientras en Chile las restricciones eran MUY extremas, los Suecos apostaron al distanciamiento social y al lavado de manos como única forma de disminuir los contagios… Yo no me atrevo a decir qué método es mejor… ya que en primer lugar, ambos son países extremadamente diferentes, no sólo físicamente, sino que culturalmente también. Lo único que puedo decirles es que “esas libertades” que encontramos en Suecia nos dieron una necesaria cuota de tranquilidad y de paz mental…

Estar en una sala de clases, con 30 alumnos, haciendo clases sin mascarillas, parecía un sueño lejano, pero hoy es una realidad. En Chile recién están volviendo a las clases presenciales, pero todos deben usar mascarilla. 

Otra vez, yo no me atrevo a juzgar ninguna de las decisiones… la finalidad de este capítulo es solamente contarles mi experiencias viviendo esta pandemia en países TAN diferentes.

En lo único que hemos coincidido es que hoy Chile y Suecia abrieron sus fronteras para todo el mundo, con la condición de presentar una prueba PCR negativa.

Respecto a la vacuna, en Suecia el ritmo de vacunación ha sido mucho más lento que en Chile, recibí mi primera vacuna en Agosto recién y la segunda, a mediados de Septiembre. Mientras en Chile toda mi familia y amigos ya habían recibido las vacunas muchos meses antes. 

Cuando me vacuné con la primera dosis, tenía mucho nerviosismo, pensando que me podía sentir mal, sin embargo, lo único que me molestó fue el brazo… tuve una pequeña reacción alérgica, que provocó que se me inflamara un poco en el punto exacto donde pusieron la vacuna y me dolió el brazo por 3 días aproximadamente. Nada tan terrible, como sería estar intubada o muy enferma por el virus, pensé. Con la segunda dosis, me dolió el brazo pero ya no tuve esa reacción alérgica… eso si, me sentí muy cansada. Aunque no estoy segura si eso fue por mi extensa jornada laboral o por la vacuna 🙂 Pero como dije anteriormente, nada tan terrible. AFORTUNADAMENTE. porque algunos conocidos tuvieron fiebre y se sintieron muy mal después de vacunarse.

En fin, como dije al comienzo de este episodio, el tema de la vacuna es un tema controversial, hay muchas opiniones y creencias que merecen ser respetadas, supongo. Yo por mi parte me siento afortunada de haberla recibido. Afortunada por tener acceso a ella, ya que sé que en muchos países la realidad es muy diferente. Sólo el tiempo nos dirá quién tuvo la razón, si los que confiamos o los que desconfiaron.

Por mi parte, esto me ha servido mucho para analizar la industria farmacéutica y la política … que con el fin de disminuir esta pandemia se hacen cargo de dar de manera gratuita la vacuna a todas las personas, partiendo por aquellos que son más vulnerables y que más la necesitan… y no privilegiando a aquél que tiene más dinero para comprarla… Porque saben que esa es la manera más efectiva de proteger a la población… ¿Qué tal?… ¿qué tal si fuera así siempre? … medicamentos gratis para las personas que más lo necesitan, con el fin de protegerlos … Quizás así podríamos evitar futuras pandemias, o quién sabe, erradicaríamos de una vez por todas el virus del egoísmo.

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chau chau.

PODCAST “Episodio 14” : “Chilenismos po”

Septiembre no se ha acabado por lo que este episodio también estará dedicado a Chile. Pero esta vez les hablaré de algo muy conocido y desconocido a la vez, los “chilenismos”.

Qué son los chilenismos…

Los chilenismos son esas palabras del español, que usamos los chilenos en nuestro diario vivir. Generalmente son palabras inventadas, mezcladas del español con el inglés, o simplemente palabras que nacen a partir de la cultura popular. Si viajas a Chile o hablas con un chileno, notaras que los usamos mucho. Por lo mismo, debes estar preparado o preparada para entender algunos de ellos. Son miles… pero en este episodio intentaré compartir aquellos que son más comunes y que son aptos para todo público, es decir intentaré dejar de lado los chilenismos que son muy vulgares o groseros.

Bueno, el primero, y más conocido de todos, es CACHAY, que significa entiendes? you got it? … También puedes decir -no cacho nada- y significa que estás perdido, no tienes idea de qué está pasando.

El segundo es “Po” , quizá este debería ser el primero… porque es muy muy conocido y representativo de los chilenos. Po es usado para enfatizar lo obvio. Por ejemplo, Si dices “no se” significa simplemente eso, pero si dices “no se po” significa que realmente no sabes…y quieres que ya dejen de preguntarte.  O por ejemplo, si te preguntan cuanto es 1 más 1, la respuesta es “2 po”, obvio po.

El tercero es “huevón” que inicialmente se usaba para describir a una persona “no muy inteligente”, y no es muy amigable… generalmente lo decimos si estamos enojados o a alguien con quien tenemos mucha confianza… y por supuesto, la pronunciación no es hueVón, sino hueón. O hueóna, en femenino. Aunque con el tiempo esta palabra ha evolucionado COMPLETAMENTE diferente, y ahora también la usamos para referirnos a nuestros amigos o amigas… Por ejemplo, una forma común de saludar a tus amigas es “Hola Weona, ¿cómo estás?” … y si tienes confianza con la persona, se entiende como un saludo cariñoso. No te recomiendo usar esta palabra en un contexto formal, nunca. Pero también es muy común que digamos algo como “oh, el weOn, weOn, Weon” tres veces la palabra hueón…y los diferentes tonos marcan el significado de cada una de las palabras y básicamente significa “oh, la persona tonta, amigo…” y el último hueón es tan sólo usado como una expresión…muy parecida al po.

De esa misma manera, usamos la palabra hueá (huevá), pero que, a diferencia de Huevón, la usamos para describir cosas sin importancia. Por ejemplo, ¿te pasó algo?… “no, no te preocupes, es una hueá no más” o “no te preocupes, son puras hueás”. Cosas sin importancia.

Ambas palabras, “hueón” y “hueá” están al borde de lo permitido y lo prohibido, así es que si estás en un ambiente formal, mejor no las uses.

Por otro lado, una palabra más positiva y  no tan informal que es muy utilizada es “bacán”, y se utiliza para decir que algo es muy bueno. Por ejemplo, si la película estuvo muy buena, podemos decir que la película estuvo bacán. Así de fácil. También si te alegras porque a alguien le pasó algo bueno le puedes decir “oh, qué bacán”. Es una palabra muy muy común en Chile.

También, tenemos nuestra propia palabra para hablar de las fiestas, nosotros no decimos mucho “fiesta” decimos “carretear” , “ir de carrete”. “¿Qué harás este fin de semana? Voy a carretear con mis amigos”. 

Y después del carrete, a veces viene la resaca, y en Chile a la resaca le llamamos Caña… La palabra caña se usa así debido a un tipo de palo llamado “caña”, un palo como el de bambú y  que es hueco por dentro y con el cual se hacían vasos para beber vino. O al menos eso es lo que se cree… Y por eso cuando tenemos resaca o nos duele la cabeza…simplemente decimos “estoy malo o estoy mala de la caña” o “tengo caña” …y así todos entenderán que es porque tuviste una noche un poco agitada. Espero no tengas que usar esa palabra tan amenudo 🙂

Otro chilenismo muy conocido es la palabra “Pololo o Polola”, así le llamamos en Chile a nuestras parejas, cuando tenemos una relación semi formal… justo antes de ser novios. Esta palabra deriva del Mapudungun, la lengua del pueblo mapuche y significa mosca y metaforiza al novio alrededor de la novia, como una mosca en la comida :). NO muy romántico….pero muy útil de conocer y finalmente muy bonita también.

Por otro lado, si quieres invitar a alguien a comer o a tomar algo… puedes decirles -yo me rajo- o si es el turno de otra persona, puedes decirle, “bueno, ahora tú te rajas”. Es decir, tú pagas… y si no estás seguro puedes preguntar …”Te vas a rajar o no?” Y esto no solo funciona cuando hablamos de dinero, también puedes rajarte prestando tu casa para una fiesta o para un carrete, por ejemplo, dices “yo me rajo con la casa”… Ah y recuerda que también SIEMPRE puedes rajarte con un café para mí en buy me a coffee 🙂

En fin, hay tantos chilenismos que podría estar hablándoles por horas… así es que de seguro habrá más episodios dedicados a estas palabras.

Pero antes de irme quiero decirles que algo que nos caracteriza mucho como chilenos, es hablar usando diminutivos… generalmente no decimos “Necesito un vaso”… en cambio decimos, “necesito un vasito… “o en vez de decir, “¿tienes tiempo?” Siempre decimos “¿tienes un tiempito para hablar? “….todo es “ito o ita”… y creo que decimos eso para sonar más gentiles, o más amigables…

Bueno, para finalizar, algo que siempre decimos para despedirnos, de manera rápida y a veces amigable es “Chao Pescao”, “pescao” es una forma rápida de decir “pescado” … “fish”… y no tiene ningún sentido literal…se usa solo porque rima 🙂  

Así que espero que este episodio les haya sido interesante y puedan usar alguna de estas palabras cuando visiten Chile.

Recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chao Pescao

PODCAST “Episodio 3” : “Si vas para Chile…″

Hola a todos y a todas, mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero contarles un poco de mi país. Sé que muchos de ustedes están interesados en conocer latinoamérica y en viajar a Chile quizá por esa razón me están escuchando hoy…así es que este episodio es para ustedes.

El título de este episodio es “Si vas para Chile” porque es el nombre de una de las canciones más populares que tenemos…y fue escrita por Chito Faró, quien fue un compositor, cantante y poeta chileno. 

El tema trata de la petición de un chileno que se encuentra en el extranjero a una persona que va a visitar el país para que encuentre a la mujer que ama, y le exprese sus sentimientos desde la distancia. Para ello, le da las indicaciones de cómo llegar al hogar de su amada, describiendo así las características del Valle Central: los sauces junto a los esteros, los cerros andinos y los campesinos, entre otras cosas.

 Es una hermosa canción que la pueden encontrar en Youtube o en Spotify ,cantada por los Huasos Quincheros, otra banda muy importante en Chile.

Parte de la canción dice: 

“Campesinos y gente del pueblo 

Te saldrán al encuentro, viajero

Y verás cómo quieren en Chile

Al amigo cuando es forastero”

Esta parte de la canción se ha vuelto casi un himno…no hay chileno que no la conozca, o que no la use, cuando conoce a extranjeros. 

Bueno, si pensamos hoy, en 2021, con las crisis migratorias y la política mundial… quizás no es muy cierta la frase… pero tampoco es falsa. Porque un país no se puede definir sólo por sus políticos, un país es su gente… y esta canción habla sobre la gente más cariñosa de Chile…sus campesinos y la gente del pueblo, que recibe siempre con afecto y mucha dedicación a todas las personas que llegan a visitar su hogar. 

La canción resalta ese espíritu cariñoso de la gente del pueblo chileno, siempre tan dispuesto a enseñar sus costumbres y a compartir una cazuela al almuerzo; un vaso de vino, una cervecita heladita con un buen asado por las tardes… o simplemente, un pancito amasado a la hora de la  once.

La verdad es que es complejo hablar de las personas de un país sin caer en estereotipos… lo sé…así es que mejor les contaré qué pueden realmente esperar si van para Chile:

Partamos con los hechos, Chile es el país más largo y angosto del mundo, mide alrededor de 4.300 kilómetros de largo y por eso tiene una gran diversidad de climas y paisajes, comenzando por el Desierto de Atacama en el norte ,los valles y montañas en la zona central, siguiendo por el maravilloso sur, con la patagonia con vientos muy fuertes y el final del territorio, con el círculo antártico.

Cuando hablo de Chile me gusta recordar la frase de un amigo Australiano que me dijo que le encantó el país porque “En Chile la tierra está viva”, no sólo porque hay más de 2.000 volcanes y 500 de ellos están activos, osea que pueden presentar actividad eruptiva, en cualquier momento. Sino también por el océano pacífico que baña el país entero y que de pacífico no tiene nada…  

Pero si vas para Chile…ten en cuenta que la tierra está tan viva que, se mueve. LITERALMENTE. Los terremotos han sido una constante en toda la historia de Chile. Ya que está ubicado en el cinturón de Fuego del Pacífico. Chile es uno de los lugares más sísmicos del planeta… yo he vivido sólo un terremoto en mi vida, el del año 2010, que fue grado nueve en la escala de Mercalli… y que me enseñó a respetar los movimientos de la tierra… porque que antes eran sólo “divertidos” o “comunes” … Porque sí, es muy poco probable que justo te toque un terremoto en tu visita al país…si, ¡pero! hay algo que ocurre muy a menudo y son los “temblores”, que, aunque la palabra temblor sea un sinónimo de la palabra terremoto… la usamos para describir esos  “pequeños” movimientos de tierra, que pasan sin dejar daños o personas accidentadas en su camino. Para un chileno común, un “temblor” puede ser grado 5-6 en la escala de Mercalli… cuando suceda no nos vamos a mover del lugar donde estamos y cuando acabe, seguiremos como si nada hubiese pasado… ah! pero siempre habrá un post en las redes sociales, de alguien preguntando ¿De cuánto fue y dónde fue el temblor?… pero, sólo por curiosidad.

Bueno, si vas para Chile, también debes saber que el aeropuerto de entrada es el “Aeropuerto Arturo Merino Benitez”, en Santiago… que hace poco cambió su nombre a “Nuevo Pudahuel”…pero creo que todos seguimos diciéndole “Arturo Merino Benitez” . Este aeropuerto queda a unos 17 kilómetros del centro de la ciudad y la forma más barata de llegar al centro es usando un bus. Hay una empresa privada, que siempre está esperando pasajeros dentro del Aeropuerto. El trayecto dura alrededor de 45 minutos… Por supuesto, también puedes irte en taxi o uber, pero pagarás más de lo necesario. 

Ah! y en Chile hay políticas muy estrictas respecto a la comida y los productos de origen animal que traigas… debes declarar todo o arriesgas multas muy altas. Una vez me traje unos frascos de miel desde Australia, los declaré y me los quitaron…creo que tiene que ver con el control de plagas dentro del país… y bueno, esas son las reglas y mejor respetarlas… así es que no lo olvides.

Ahora, ¿cuáles son los mejores meses para visitar Chile?

Cada estación ofrece una belleza particular. Pero tomando en cuenta el largo del país, debes estar preparado para encontrar diferentes temperaturas y climas…

La temporada alta en Chile es en Enero y Febrero, porque todos tenemos vacaciones de verano… todo es más caro y también es mucho más difícil de encontrar hospedaje. Pero si te gusta estar rodeado de gente y estar “donde está la acción” estos son tus meses.

Ahora, si visitas el Norte de Chile, puedes viajar cuando quieras, invierno o verano…ya que las temperaturas son siempre agradables. Claro, que si visitas ciertos lugares de mayor altura, puedes esperar más frío en invierno, sobre todo en las noches.

Si tu plan es visitar el centro de Chile, es recomendado viajar en Octubre, Noviembre, comienzos de Diciembre y mediados de Marzo y Abril…tendrás un clima muy agradable, sin mucho calor… Porque durante diciembre, Enero y Febrero… hay temperaturas muy altas, de hasta 39 grados…. y estar en Santiago con esas temperaturas es MUY desagradable… sobretodo  si consideras que no es muy común encontrar aire acondicionado en las casas, pero si en los centros comerciales.

El sur de Chile, es simplemente maravilloso…a mi me encanta, y lo ideal es visitarlo durante Noviembre hasta Abril…porque las temperaturas son muy agradables, nunca hace tanto calor… aunque las noches pueden ser frías y a veces las lluvias pueden sorprenderte fácilmente, pero nada que no puedas solucionar con un buen poncho. En invierno es muy extremo, con mucho viento y lluvia… así es que no lo recomendaría.

Finalmente, depende de lo que quieras hacer o donde quieras visitar… Aunque, como chilena, si yo pudiera elegir un mes para visitar Chile…sería Septiembre 🙂 porque la primavera comienza a mostrarse, los días están más bonitos, la gente anda más alegre y sobre todo  en el aire respiras el olor a asado y a fiesta, porque el 18 de Septiembre celebramos las fiestas patrias… y uff, en Chile si que celebramos…pero ya les contaré de eso en otro episodio 🙂

También te cuento que los chilenos siempre nos saludamos con un beso en la mejilla y a veces con un abrazo… es completamente normal y fue uno de los cambios más grandes que hemos vivido debido a la pandemia. Ahora todos nos saludamos usando los codos… pero si viajas después de que el covid termine … .si es que eso sucede algún día :), tienes que estar preparado para los abrazos y los besos.

En Chile nos gusta mucho comer, y la comida más importante del día es el almuerzo, que comemos alrededor de las 1…2 de la tarde, en esta ocasión comemos mucho ya que usualmente en Chile no se come cena. 

Nosotros tomamos once, alrededor de las 7 de la tarde, y la once es algo así como la hora del té… comemos pan con queso y jamón, con mermelada, o algún kuchen o queque… acompañado de una taza de té o café. En los restaurantes, debes dejar el 10% de lo que consumiste, en propina… a veces está incluida en la boleta, y a veces no. Así es que siempre es mejor preguntar.

Otra cosa importante a tener en cuenta, es que Chile no es barato. Al contrario de los demás países de latinoamérica, que tienen fama de ser muy baratos. Chile es muy caro para los viajeros -y bueno para los chilenos también- La comida, el transporte y el hospedaje tienen precios que encontrarías en Europa y por lugares mucho más “elegantes”. Así es que si vas para Chile, prepárate para gastar un poco de dinero. 🙂

Lo bueno es que Chile no es un país peligroso, es muy poco probable que te secuestren o te disparen en la calle…o que hayan atentados terroristas… Eso sí, los delincuentes están esperando que te descuides, siempre…así es que la recomendación es que actúes lo más natural posible, tienes que dejar tu cara de turista en la casa 🙂 y preocuparte de tener tus pertenencias siempre contigo. Pero creo que esto es algo que debes recordar cuando viajas a cualquier sitio.

Bueno, hay tanto que decir de Chile, desde nuestro “español tan particular”, hasta nuestras comidas y tragos…tan ricos y tan únicos. Que por supuesto seguiré contándoles de aquello en otros episodios.

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.

PODCAST “Episodio 2” : “Choque Cultural 1″

Hola a todos y a todas, mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero inaugurar una sección llamada “Choque Cultural”…Aquí hablaré sobre esas experiencias que, al estar viviendo en un país distinto al mío, a veces me resultan un poco confusas, llaman mi atención o simplemente me parecen interesantes.

Para comenzar, te haré una pregunta… ¿qué prefieres? usar tarjeta o dinero en efectivo?

Bueno, yo, siempre que viajo me preocupo de cambiar un poco de pesos chilenos a dólares o cualquiera sea la moneda del lugar que visite. Usualmente no cambio mucho dinero, porque no quiero perderlo todo en la maleta o no sé…por si me asaltan o algo pasa…

Bueno, en mi experiencia, siempre es útil tener efectivo cuando quieres comprar cosas pequeñas y así evitas los cargos innecesarios -y a veces abusivos- que aplican los bancos cuando ocupas las tarjetas cuando las usas en el exterior.

Siguiendo ese pensamiento; un tiempo antes de viajar a Suecia, fui a una casa de cambio, en Concepción, en Chile.  Quería preguntar si tenían coronas y recuerdo que tuve que hacer una fila de al menos media hora -porque por el Covid y todo, los aforos… todo andaba mucho más lento- 

Mientras hacía la fila, leí que en Suecia no usan mucho el efectivo… pero, como soy tan porfiada, seguí haciendo la fila,  porque, bueno… esa es mi rutina pre viaje y lo iba a seguir haciendo, obvio.

Cuando recién, finalmente llegó mi turno, me dijeron que no les quedaban más coronas suecas, y que volviera la próxima semana. 

Luego Concepción entró en cuarentena y no pude ir más a la casa de cambio… pero internet insistía en que en Suecia el dinero en efectivo no servía…Entonces, bueno ¿cómo va a ser tanto? Decía yo 🙂 …¡porfiada hasta el final!

Bueno, no me quedó otra y viajé sin coronas, en cambio habilité todas mis tarjetas para usarlas afuera, e incluso abrí una cuenta nueva, en otro banco, por si acaso… ya me ha pasado que de repente una tarjeta o un banco tiene problemas y no puedo pagar en determinados lugares o en ciertas máquinas…y no me quería arriesgar, por supuesto.

Bueno…Así llegué a Suecia y dentro de las tiendas comencé a leer  “Esta tienda es cash free” ósea, no aceptan efectivo. Así de simple, resultó que esta vez internet no mentía 🙂 y no es que “no les guste el efectivo”, no es que “prefieran” las tarjetas… ellos simplemente ya no aceptan pagos en efectivo . Por ejemplo…¿Quieres pagar por un café?… tienes 100 o 1.000 coronas en efectivo? A nadie le importa 🙂 Porque sii no tienes tarjeta, simplemente no puedes pagar y te quedas sin café. Fin de la historia.

También recuerdo que cuando recién llegamos a Suecia, fui a una tienda a comprarme un gorro para el frío…cuando iba a pagar, mi tarjeta obviamente no funcionó. Probé con la otra y tampoco funcionó… Empecé a sudar y le pregunté a la vendedora si podía ir a sacar dinero del cajero automático -que estaba al frente de la tienda- y  así poder pagar con efectivo… cordialmente me dijeron que NO. 🙂 0 posibilidad, porfiada, entiende, ¡¡no se puede!! 

Tuve que seguir intentando y finalmente funcionó mi tarjeta de crédito… que, generalmente no me gusta usarla, pero ahora me salvó y pude comprarme el gorrito para ese frío tan terrible que hacía cuando recién llegamos a Estocolmo.

Bueno, ahora sé que al parecer, los únicos lugares que aceptan efectivo son los supermercados y algunas tiendas grandes de muebles y herramientas.

Pero ¿a qué se debe esta nueva política? Tan normal para ellos, pero tan extraña para mi…

Estuve preguntando y resulta que el dinero en efectivo es muy caro de manejar debido a los sistemas de seguridad. 

Entonces, sin usar efectivo, ahorran en seguridad. Así mismo, las personas que trabajan en las tiendas de ropa, restaurantes o cafés dicen sentirse mucho más tranquilos trabajando sin tener dinero en efectivo bajo su responsabilidad. A la vez, han reportado que desde que se adoptó esta política,  los robos en el transporte público y en los bancos han disminuído.

¿Suena bien , ah? Buena idea…

Los bancos suecos emiten tarjetas de débito a niños desde los 7 años de edad -con permiso de sus padres, por supuesto- ya que ellos tampoco podrían ir a comprarse un helado usando monedas, cierto?  🙂

Este dato es interesante porque muchos de estos niños nunca sabrán lo que significa usar efectivo!!!… ¡imaginense! algunos quizás no conocerán nunca las monedas o los billetes… Y para poder conocer el dinero tendrán que verlo en los  libros o museos! jaja qué increíble…

Bueno, pero no todo funciona sólo con tarjetas de débito o crédito…para facilitar todas las transacciones, en el año 2012 se juntaron 6 de los bancos más grandes del país y desarrollaron una plataforma que permitiera hacer pagos fáciles instantáneos y de manera electrónica. La aplicación se llama “Swish” y es utilizada por el 50% de los Suecos.

El servicio funciona a través de una aplicación en el celular, en ella los usuarios conectan su número de teléfono con la cuenta del banco, lo que permite transferir dinero en cuestión de segundos. La aplicación es muy fácil de usar y hasta usa código QR.

Un día fui a una tienda de segunda mano con una amiga y no había nadie en la caja, sólo había un papel con un código QR e instrucciones… mi amiga me dijo, ok, voy a pagar con Swish! Le sacó foto al código y listo, pagado! … Sin nadie mirando ni fiscalizando, no es por nada, pero creo que hacer eso en Chile, sin supervisión, hoy sería imposible 🙂 aunque imagino que aquí también hay personas que no pagan sus cosas… pero de alguna forma, funciona. Supongo que es cuestión de costumbre…

Y bueno, a propósito de Chile… Allá no tenemos Swish y aún es posible pagar en efectivo en todas partes, peeeeero! Durante el año pasado, un 76,7% de la población afirmó haber reducido el pago con dinero efectivo o, directamente, abandonó esta forma de pago. En efecto, debido a la pandemia, muchas tiendas pidieron que por favor dejaran de usar billetes y monedas y trataran de usar sólo tarjetas, para así disminuir el contacto e intercambio de dinero que podrían estar contaminados con el virus. Pero ojo que, si no tenías tarjeta, igual aceptaban el efectivo…Esa es la gran diferencia. 

Hoy llevo un poco más de tres meses viviendo en Suecia, y considerando que ya no dependo de mis tarjetas chilenas, porque por fin ya tengo una cuenta sueca… puedo decir que, no es tan terrible y que ya me acostumbré 🙂 Así es que choque cultural número uno, superado! 🙂

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.