Episodio #17 «Choque Cultural III : Alcohol»

¿Te gusta beber alcohol? ¿Cuándo bebes? Cuando estás triste o feliz? Para celebrar?, ¿Cuando sales… con amigos, con tu pareja en casa? o solo o sola?  En Chile tenemos un dicho “si no se comparte es vicio” 🙂 y literalmente quiere decir que si tomas alcohol o comes algo rico solo y sin darle a nadie es porque tienes un problema de adicción. Pero es solo una broma… 

Para comenzar este episodio, les contaré que, en Chile, como en casi todo el mundo, conseguir alcohol es muy fácil… puedes ir al Supermercado, desde las 8AM hasta las 10PM en algunos casos… y si no quieres ir al Super, puedes encontrar estaciones de servicio, donde además de ponerle bencina a tu auto, puedes comprar comida y alcohol. Claro que es más caro que en un Super… Las estaciones de servicio en Chile tienen precios parecidos a los que puedes encontrar en los aeropuertos… También puedes encontrar botillerías en tu barrio… y digo botilleríaS con “S” porque a menudo no hay solo una… sino dos… o más. 

Cuando comenzó la pandemia, las botillerías cerraron, pero algunas personas comenzaron a ofrecer despacho a domicilio… Fue un muy buen negocio. 

Para poder vender alcohol en Chile, debes conseguir una patente especial y seguir algunas normas y leyes específicas. En cuanto a los precios… cada vendedor es libre de hacer descuentos o promociones y también puede cobrar un poco más si cree que debe… ya sea porque el lugar donde se ubica la botillería es caro…por lo tanto debe pagar un alquiler alto…o cualquier otro motivo. En Chile la “promoción” más común y comprada es una botella de coca cola más una botella de pisco y una bolsa de hielo… generalmente venden estas tres cosas juntas a un precio especial, con un poco de descuento, y es conocida por todos como “La promo”… así es que si te invitan a un carrete…o fiesta y te dicen, “trae una promo”, ya sabes que llevar.

Resumiendo, en Chile, como en CASI todo el mundo,  funciona así: quieres beber algo, vas y lo compras. Claro, necesitas tener más de 18 años y lo más importante es no olvidar el hielo y la coca cola, si quieres una piscola heladita.

Pero en Suecia… todo esto es completa y absolutamente diferente… Por eso, este episodio es sobre mi “Tercer choque cultural, relacionado al consumo de alcohol en Suecia.

En nuestra primera semana en Suecia, quisimos regalarle un vino chileno a la dueña del AIRBNB donde nos hospedamos en Estocolmo, porque estaba de cumpleaños. Eran las 8:00 de la noche y fuimos al Super, ahí nos dimos cuenta que solo habían vinos sin alcohol y cervezas de hasta 3,5 grados de alcohol. Nos pareció extraño, pero lo entendimos… decidimos buscar una botillería en google y nos aparecio una llamada “Systembolaget” , que es la palabra sueca para decir Liquor store, o Botillería…. Y no había ninguna  otra… ok… ahí supimos que Systembolaget es la única tienda en Suecia autorizada para vender licores con más de 3,5 grados de alcohol. La botillería está manejada por el estado Sueco, quien tiene el monopolio completo sobre las ventas de bebidas alcohólicas. Estas tiendas tienen que seguir unas reglas muy estrictas, por ejemplo, no pueden hacer publicidad, ni hacer ofertas, ni 2×1, ni vender “promos” como en Chile… Además, deben hacer campañas contra el consumo de alcohol… y por si fuera poco, el precio del alcohol es sumamente caro comparado con el resto de Europa o con Chile. Es algo así como: “OK, no queremos que compres alcohol, no queremos que bebas nada… pero si tanto lo quieres, te lo haremos difícil y caro, muy caro”. También piden el carnet de identidad, para todas aquellas personas que parecen tener menos de 20 años… a mi me lo piden siempre,ya ni siquiera espero a que me lo pidan, simplemente lo entrego… y tengo 32. Los vendedores están obligados a pedirte la identificación si no están seguros de tu edad, así es que igual lo tomo como un cumplido, supongo…

El horario de apertura es de Lunes a Viernes desde las 10:00AM hasta las 19:00PM, los Sábados abre por la mañana hasta las 15:00hrs y el Domingo está cerrado. Por lo tanto, como podrán sospechar, ese día en Estocolmo no alcanzamos a comprar el vino. Tuvimos que ir a la mañana siguiente. Y cuando fuimos, había fila para entrar… en la fila podías ver todo tipo de personas, mayoritariamente jóvenes, pero también unas cuantas personas sin hogar  (homeless), que habitualmente van a comprar alcohol ahí. Es muy común ver a la gente comprando alcohol en la mañana ya que en la tarde después del trabajo puede estar lleno o simplemente no alcanzan a ir. Por lo tanto el consumo de alcohol debe ser programado, siempre.

Por estas razones es que Suecia y por lo que he escuchado, Noruega también, están a la vanguardia en políticas restrictivas para evitar el abuso del alcohol y bajar las tasas de alcoholismo en los jóvenes. Y parece haber dado resultado. Según la Organización Mundial de la Salud, Suecia y Noruega tienen las tasas más bajas de comas etílicos en la juventud.

Sin embargo, no han podido evitar que las personas viajen a otros países vecinos, como Dinamarca o Alemania a comprar bebestibles… a un mucho mejor precio…

Pero… ¿Por qué nace esta idea?

Todo parte en la antigüedad, cuando, debido a las condiciones climáticas del país y el estilo de vida, el consumo de alcohol por persona era de 45 litros al año, por lo que la gente se lo pasaba borracha…y no trabajaban. Pero luego, durante la Primera Guerra Mundial el consumo de alcohol fue muy controlado. Los bares y restaurantes tenían que llevar un registro del consumo de sus clientes. La población tenía un cupo de dos litros de alcohol cada tres meses y se prohibió la venta de cerveza. En 1955 el Estado decidió probar otra táctica – permitir el consumo libre pero la venta sólo en tiendas especializadas, y ahí nace la famosa “Systembolaget”. Durante los primeros años se disparó el consumo de alcohol en el país, a lo cual el Estado respondió poniendo unos impuestos muy fuertes sobre el alcohol…haciéndolo mucho, mucho más caro…hasta hoy.

¿Qué tal? Aunque para mi, como extranjera esta medida fue un choque cultural super grande, ya que varias veces me quedé con las ganas de tomar una copa de vino…  tuve que aprender a programarme…  a comprar una botella de vez en cuando, para tener siempre en casa… como la mayoría de los Suecos hace ya sin problemas… Aunque para ser honesta, me sigue doliendo lo caro que es todo, pero entiendo perfectamente el sistema… Si pensamos que el estado no busca prohibir una inofensiva  copa de vino a la cena, sino que busca proteger a la ciudadanía del consumo de una sustancia adictiva, que trae consigo muchas consecuencias negativas, entre ellas pérdidas sociales y económicas, tanto para las personas como para la sociedad en general. Y si pensamos que el consumo de alcohol es uno de los principales factores de riesgo para la salud pública, al ser responsable anualmente de 3.3 millones de muertes en la población mundial. Puedo entender, entonces, que no se trata solamente de “prohibir” pero más bien de “proteger” y, como dije anteriormente, no es nada que un poco de organización no pueda solucionar. Así es que bueno, 3er choque cultural, superado.

Espero les haya gustado este episodio y ¡nos escuchamos pronto! Un gran abrazo…chau chau.

PODCAST “Episodio 16” : “Suecia en cuatro ruedas”

Hoy les quiero contar sobre mi experiencia usando auto en Suecia. Para comenzar, les recuerdo que vivo en una ciudad pequeña, con alrededor de 72 mil personas, tener un auto no era una prioridad para nosotros, porque en bici, podíamos llegar en 20 minutos al trabajo. Había buen clima y mucha luz cuando llegamos. Pero, comenzaron las vacaciones de verano y una colega nos preguntó qué haríamos …y le dijimos que no mucho porque no teníamos auto aún…para salir a pasear, considerando que por el coronavirus usar transporte público o viajar a otros países no era opción. Sorpresivamente ella nos dijo, bueno, pero si no tienen auto, yo les presto el mío durante dos semanas…. Ustedes no tienen y yo tengo dos, me parece que es lo indicado de hacer.

Pueden imaginar nuestra sorpresa, porque esta colega nos conocía solo hace un par de semanas… no teníamos ningún tipo de relación más allá de la cordialidad del trabajo. Lo conversamos un poco y dada su insistencia en que estaba todo bien, lo aceptamos. En nuestra experiencia, a las únicas personas a las que les puedes pedir prestado un auto es a tus padres, hermanos o suegros… nadie más presta sus autos, porque es muy peligroso… A mi jamás se me habría ocurrido ofrecerle mi auto a un par de desconocidos, aunque su lógica tenía sentido, después de todo.

 El auto era un Skoda, gris, modelo Fabia… muy pequeño y antiguo. Tiene un motor muy pequeño, por lo que es muy barato también. Los primeros días conducimos con mucho cuidado y miedo, solo distancias cortas… porque tampoco sabíamos si el auto estaba en buenas condiciones. Y como dice el dicho “en lo ajeno reina la desgracia”, o sea… cuando te prestan algo, ten cuidado porque es muy probable que lo rompas o algo malo te pase.

Pero gracias a la buena estrella no tuvimos ningún problema con el auto y nos permitió conocer muchas ciudades; playas y lagos cercanos Skelleftå y con eso pudimos disfrutar de nuestras vacaciones.  Esta experiencia fue de mucho aprendizaje para nosotros, porque siempre hemos tenido la fortuna de conocer gente muy amable y generosa en nuestros viajes, hemos hecho muy lindas amistades a lo largo del tiempo, pero nunca nos había pasado algo así. Entonces, inevitablemente te pones a pensar en lo afortunado que eres y lo importante que es retribuir todo lo bonito que recibes… Espero no olvidarlo.

Cuando fuimos a devolver el auto, obviamente le llevamos una botella de vino a nuestra colega… como agradecimiento. Dejamos las llaves, el auto y el vino…Pero, al comenzar la caminata a casa nos dimos cuenta de que necesitábamos comprarnos un auto 🙂 Ya habíamos vuelto a sentir la tranquilidad y la comodidad de tener uno… y queríamos seguir teniéndola. No queríamos comprar nada muy caro, porque solo llevábamos un par de meses aquí, no era lo más recomendable… Entonces buscamos autos usados. Afortunadamente encontramos un Opel Astra gris -otra vez- a muy buen precio y en muy buen estado. Se parecía mucho al auto que solía tener en Chile. Pero esta vez , el auto era mecánico… y bueno, yo aprendí a conducir en un auto mecánico, pero mi primer auto fue automático y ya me había acostumbrado a manejarlo y sin dudas ha sido muy difícil acostumbrarme otra vez a usar la palanca de cambios. Sobre todo en subida 🙂 Pero es solo cuestión de práctica… supongo.

Han pasado varios meses ya desde que compramos el auto y comenzó el frío… la bici ya no era opción, y nos dimos cuenta que el auto ya no era solo un capricho sino una necesidad tremenda. 

Ahora bien, con el frío también comienzan otras dificultades… Resulta que, primero que todo, después de la primera nevazón, es obligación cambiar las ruedas del auto a ruedas de invierno, es decir, tuvimos que poner esas ruedas que tienen pequeños clavos y que permiten mejor tracción en el hielo. Afortunadamente el auto venía con las 4 ruedas extra. Pero, como las ruedas estaban muy apretadas, tuvimos que llevar el auto a un mecánico, e hicimos una fila aproximadamente de 2 horas…ya que toda la ciudad estaba haciendo exactamente lo mismo. 

Una vez hecho eso, hay que preocuparse del motor del auto. Cada estacionamiento tiene unos postes donde puedes enchufar tu auto…perdón, no sólo puedes…sino que debes hacerlo. 

 Este aparato facilita el arranque del motor a bajas temperaturas. Para usarlo hay que, primero, comprar el cable que se conecta al motor, desde un acceso en la parte delantera del auto, cerca del parachoques. 

Estos bloques calentadores son programables, de modo que puedes dejarlo programado la noche anterior, si sabes que saldrás temprano y hará frío… Es ideal dejarlo funcionando desde al menos una hora y media antes y así el auto estará listo para usarlo en la mañana. 

Bueno, la primera noche con temperaturas bajo cero, conectamos el auto…sin embargo, a la mañana siguiente el auto estaba cubierto de hielo, y luego de al menos 5 minutos de sacar hielo y nieve pudimos salir… y la temperatura dentro del auto comenzó a entibiar luego de conducir por al menos 5 minutos… tuvimos que preguntarle a algunos amigos, que estábamos haciendo mal y nos dijeron que además del cable para calentar el motor necesitábamos comprar un calefactor para el auto… ¿qué? Más allá del sistema de calefacción propio del vehículo, que además tiene calefacción en los asientos… y del cable para calentar el motor, es necesario comprar un calefactor que se enchufa dentro del auto… en un enchufe que se encuentra en los pies del asiento del copiloto y que por supuesto, nunca habíamos visto antes. ¿Cómo funciona? Bueno, se enciende al mismo tiempo que el calentador del motor comienza a funcionar… no funciona si no has enchufado el cable.

Lo probamos por primera vez hace un par de días, y cuando fuimos a ver el auto para irnos a trabajar, estaba completamente despejado, sin nieve y un poco tibio al interior… una maravilla… Esto nos quita, literalmente, un peso de encima.

En las tiendas hay muchas cosas para “sobrevivir” al invierno que, al principio pensé, serían innecesarias, pero ya nos hemos dado cuenta que son básicas. Por ejemplo, hay unos líquidos especiales que se pueden poner en el parabrisas, para descongelarlo por si se te olvidó usar el calefactor… He visto muchas personas que han quebrado el parabrisas por lanzarle agua tibia, por ejemplo… Hay que tener mucho cuidado. Igualmente, venden unas palas plegables para sacar nieve de tu alrededor si, por ejemplo, el auto quedó atrapado en un estacionamiento en un lugar poco concurrido… ya que en plena ciudad no hay problema con eso, porque están constantemente limpiando la nieve. También venden unas especies de espátulas limpia vidrios, que sirven para sacar las capas de hielo o de nieve del auto. También mucha ropa y cintas reflectantes, porque se vuelve muy oscuro, muy temprano… Y quién sabe cuantas cosas más venden que aun no he visto… o no he necesitado.

Como todo últimamente, esto es parte de un aprendizaje constante, y no les voy a mentir, tanta nueva información; más las responsabilidades del trabajo y el estudiar un nuevo idioma, a veces  resulta un poco agobiante… Para qué hablar del conducir con hielo, oscuridad y con tormentas de nieve…aun no me ha tocado, pero ya les contaré. Lo importante es mantenerse positivos, creo… e intentar disfrutar cada etapa. Al fin y al cabo este es solo nuestro primer invierno en Suecia…

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

chau chau

PODCAST “Episodio 15” : “Una pandemia, dos países”

En este episodio quiero hablarles sobre algo que se ha llevado todo el protagonismo en nuestras vidas por ya casi dos años… ¿adivinan qué es? … claro que sí, es el virus covid-19. Ya mucho se ha hablado de él… cada vez se sabe más; aunque para las personas comunes y corrientes como yo… toda información se reduce a… bueno ¿y ahora qué? ¿debo usar mascarilla o no? … ¿puedo ir a conciertos? ¿puedo viajar? ¿puedo trabajar normalmente? … me ¿vacuno? uh … ¿me vacuno? ese es un tema muy controversial… de eso también podemos hablar.

Para partir, ya les he contado que en Chile tuvimos reglas muy estrictas, durante el año que tuve que esperar para poder viajar a Suecia, ya que las fronteras estaban cerradas, viví muchas cuarentenas…de meses, donde sólo podía obtener 2 permisos semanales para ir al Supermercado o la Farmacia…. fueron momentos difíciles, que se extendieron durante todo este tiempo. Además hubo toque de queda, es decir… un horario específico donde ya nadie podía estar en la calle, o los militares o la policía podían llevarte detenido y además debías pagar una multa. También cerraron las universidades y los colegios. Comenzaron las clases a distancia…los niños se quedaron en casa y por consiguiente, los padres también… muchas mujeres no pudieron seguir trabajando, debido a eso.

Fueron todas condiciones muy estrictas, que sin dudas son difíciles de aceptar… Afortunadamente para mi y mi familia significó solamente mucho estrés, ansiedad y rabia… y digo afortunadamente porque sé que para muchas familias significó no poder trabajar y eso les generó una infinidad más de problemas. Para qué hablar de aquellos que se enfermaron o que perdieron a algún familiar debido al Virus… uff, fueron tiempos de mucha angustia, sin duda. Y digo fueron… porque a pesar de que el virus sigue ahí, por fin en Chile se acabaron las cuarentenas y el toque de queda, la gente por fin puede volver a trabajar y a vivir de manera un poco más normal… El uso de la mascarilla sigue siendo obligatorio, como siempre lo ha sido.

El estado de Chile respondió muy tarde y de manera tacaña con la ayuda económica para las familias que más lo necesitaban… menos mal, esa ayuda comenzó a mejorar con el tiempo y significó un respiro para toda  esa gente.

Y bueno, no sé si han visto en las noticias, pero Chile es uno de los países que más rápido ha vacunado a su población… lo que por fin está demostrando resultados,al ver que luego de tener alrededor de 7.000 nuevos contagios diarios a nivel país, ahora sólo hay algunos cientos. 

Yo no pude vacunarme en Chile porque viaje a Suecia unas pocas semanas antes de que comenzara el plan de vacunación… donde los profesores éramos además, prioridad.

A comienzos de este año, cuando decidimos viajar a Suecia a pesar de todo, las restricciones de movilidad eran muchas… tuvimos que declarar que saldríamos de Chile, que no nos íbamos de vacaciones sino que no volveríamos en un buen tiempo, ya que no estaban permitidos los viajes “por placer” y lo entendíamos perfectamente, era importante mantener la situación bajo control… y disminuir las posibilidades de contagio. Por su parte, Suecia tenía prohibido el ingreso a las personas que no podían comprobar residencia o justificar su viaje con una oferta de trabajo o por razones humanitarias.

Nosotros pudimos justificar usando una oferta de trabajo, menos mal.

Bueno, durante todo el vuelo debimos usar mascarilla y en los aeropuertos también… obviamente. Pero todo eso acabó cuando llegamos a Suecia, en el aeropuerto sólo algunas personas usaban mascarillas… lo que nos causó mucha extrañeza…. Al día siguiente, salimos a conocer Estocolmo y por cada 10 personas que veíamos, sólo 3 o 4 usaban mascarilla…una locura, pensábamos… ya que en Chile era obligatorio usarla en todas partes. Nosotros seguimos usándola de todas formas, porque estábamos acostumbrados y asustados. Desde ningún punto de vista sería buena idea enfermarse de Covid en un país extranjero, donde no conoces a nadie y donde -aún- no teníamos seguro de salud.

Así pasaron los días, las semanas…y comenzamos a trabajar en un Colegio, donde NADIE usaba mascarilla. NADIE. Todos los niños iban a clases y la vida era absolutamente normal… salvo una que otra cosa, como por ejemplo, que los niños debían aplicarse alcohol gel en las manos antes de entrar a la sala de clases y en los recreos debían intentar estar en el patio, al aire libre lo más posible y no mezclarse con niños de otras clases. Otra vez UNA LOCURA para nosotros que veníamos de las cuarentenas y los establecimientos educacionales completamente cerrados.

Empezó a apoderarse de nosotros una sensación de “normalidad”, empezamos a dejar de usar mascarilla también… y a relajarnos… cómo no, si al parecer “en Suecia no había virus”… pero claro que había, sólo que en ese momento los casos habían disminuído. Y las restricciones mayoritariamente eran respecto al aforo en lugares públicos y a reuniones sociales, además del horario de funcionamiento de los cafés y bares, que cerraban a las 8pm y que debían poner una mesa de distancia entre clientes.

Mientras en Chile las restricciones eran MUY extremas, los Suecos apostaron al distanciamiento social y al lavado de manos como única forma de disminuir los contagios… Yo no me atrevo a decir qué método es mejor… ya que en primer lugar, ambos son países extremadamente diferentes, no sólo físicamente, sino que culturalmente también. Lo único que puedo decirles es que “esas libertades” que encontramos en Suecia nos dieron una necesaria cuota de tranquilidad y de paz mental…

Estar en una sala de clases, con 30 alumnos, haciendo clases sin mascarillas, parecía un sueño lejano, pero hoy es una realidad. En Chile recién están volviendo a las clases presenciales, pero todos deben usar mascarilla. 

Otra vez, yo no me atrevo a juzgar ninguna de las decisiones… la finalidad de este capítulo es solamente contarles mi experiencias viviendo esta pandemia en países TAN diferentes.

En lo único que hemos coincidido es que hoy Chile y Suecia abrieron sus fronteras para todo el mundo, con la condición de presentar una prueba PCR negativa.

Respecto a la vacuna, en Suecia el ritmo de vacunación ha sido mucho más lento que en Chile, recibí mi primera vacuna en Agosto recién y la segunda, a mediados de Septiembre. Mientras en Chile toda mi familia y amigos ya habían recibido las vacunas muchos meses antes. 

Cuando me vacuné con la primera dosis, tenía mucho nerviosismo, pensando que me podía sentir mal, sin embargo, lo único que me molestó fue el brazo… tuve una pequeña reacción alérgica, que provocó que se me inflamara un poco en el punto exacto donde pusieron la vacuna y me dolió el brazo por 3 días aproximadamente. Nada tan terrible, como sería estar intubada o muy enferma por el virus, pensé. Con la segunda dosis, me dolió el brazo pero ya no tuve esa reacción alérgica… eso si, me sentí muy cansada. Aunque no estoy segura si eso fue por mi extensa jornada laboral o por la vacuna 🙂 Pero como dije anteriormente, nada tan terrible. AFORTUNADAMENTE. porque algunos conocidos tuvieron fiebre y se sintieron muy mal después de vacunarse.

En fin, como dije al comienzo de este episodio, el tema de la vacuna es un tema controversial, hay muchas opiniones y creencias que merecen ser respetadas, supongo. Yo por mi parte me siento afortunada de haberla recibido. Afortunada por tener acceso a ella, ya que sé que en muchos países la realidad es muy diferente. Sólo el tiempo nos dirá quién tuvo la razón, si los que confiamos o los que desconfiaron.

Por mi parte, esto me ha servido mucho para analizar la industria farmacéutica y la política … que con el fin de disminuir esta pandemia se hacen cargo de dar de manera gratuita la vacuna a todas las personas, partiendo por aquellos que son más vulnerables y que más la necesitan… y no privilegiando a aquél que tiene más dinero para comprarla… Porque saben que esa es la manera más efectiva de proteger a la población… ¿Qué tal?… ¿qué tal si fuera así siempre? … medicamentos gratis para las personas que más lo necesitan, con el fin de protegerlos … Quizás así podríamos evitar futuras pandemias, o quién sabe, erradicaríamos de una vez por todas el virus del egoísmo.

Muchas gracias por escucharme, recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chau chau.

PODCAST “Episodio 14” : “Chilenismos po”

Septiembre no se ha acabado por lo que este episodio también estará dedicado a Chile. Pero esta vez les hablaré de algo muy conocido y desconocido a la vez, los «chilenismos».

Qué son los chilenismos…

Los chilenismos son esas palabras del español, que usamos los chilenos en nuestro diario vivir. Generalmente son palabras inventadas, mezcladas del español con el inglés, o simplemente palabras que nacen a partir de la cultura popular. Si viajas a Chile o hablas con un chileno, notaras que los usamos mucho. Por lo mismo, debes estar preparado o preparada para entender algunos de ellos. Son miles… pero en este episodio intentaré compartir aquellos que son más comunes y que son aptos para todo público, es decir intentaré dejar de lado los chilenismos que son muy vulgares o groseros.

Bueno, el primero, y más conocido de todos, es CACHAY, que significa entiendes? you got it? … También puedes decir -no cacho nada- y significa que estás perdido, no tienes idea de qué está pasando.

El segundo es “Po” , quizá este debería ser el primero… porque es muy muy conocido y representativo de los chilenos. Po es usado para enfatizar lo obvio. Por ejemplo, Si dices «no se» significa simplemente eso, pero si dices “no se po” significa que realmente no sabes…y quieres que ya dejen de preguntarte.  O por ejemplo, si te preguntan cuanto es 1 más 1, la respuesta es “2 po”, obvio po.

El tercero es «huevón» que inicialmente se usaba para describir a una persona “no muy inteligente”, y no es muy amigable… generalmente lo decimos si estamos enojados o a alguien con quien tenemos mucha confianza… y por supuesto, la pronunciación no es hueVón, sino hueón. O hueóna, en femenino. Aunque con el tiempo esta palabra ha evolucionado COMPLETAMENTE diferente, y ahora también la usamos para referirnos a nuestros amigos o amigas… Por ejemplo, una forma común de saludar a tus amigas es «Hola Weona, ¿cómo estás?» … y si tienes confianza con la persona, se entiende como un saludo cariñoso. No te recomiendo usar esta palabra en un contexto formal, nunca. Pero también es muy común que digamos algo como «oh, el weOn, weOn, Weon” tres veces la palabra hueón…y los diferentes tonos marcan el significado de cada una de las palabras y básicamente significa «oh, la persona tonta, amigo…» y el último hueón es tan sólo usado como una expresión…muy parecida al po.

De esa misma manera, usamos la palabra hueá (huevá), pero que, a diferencia de Huevón, la usamos para describir cosas sin importancia. Por ejemplo, ¿te pasó algo?… «no, no te preocupes, es una hueá no más» o «no te preocupes, son puras hueás». Cosas sin importancia.

Ambas palabras, «hueón» y «hueá» están al borde de lo permitido y lo prohibido, así es que si estás en un ambiente formal, mejor no las uses.

Por otro lado, una palabra más positiva y  no tan informal que es muy utilizada es «bacán”, y se utiliza para decir que algo es muy bueno. Por ejemplo, si la película estuvo muy buena, podemos decir que la película estuvo bacán. Así de fácil. También si te alegras porque a alguien le pasó algo bueno le puedes decir “oh, qué bacán”. Es una palabra muy muy común en Chile.

También, tenemos nuestra propia palabra para hablar de las fiestas, nosotros no decimos mucho «fiesta» decimos «carretear» , «ir de carrete». «¿Qué harás este fin de semana? Voy a carretear con mis amigos». 

Y después del carrete, a veces viene la resaca, y en Chile a la resaca le llamamos Caña… La palabra caña se usa así debido a un tipo de palo llamado «caña», un palo como el de bambú y  que es hueco por dentro y con el cual se hacían vasos para beber vino. O al menos eso es lo que se cree… Y por eso cuando tenemos resaca o nos duele la cabeza…simplemente decimos «estoy malo o estoy mala de la caña» o «tengo caña» …y así todos entenderán que es porque tuviste una noche un poco agitada. Espero no tengas que usar esa palabra tan amenudo 🙂

Otro chilenismo muy conocido es la palabra «Pololo o Polola», así le llamamos en Chile a nuestras parejas, cuando tenemos una relación semi formal… justo antes de ser novios. Esta palabra deriva del Mapudungun, la lengua del pueblo mapuche y significa mosca y metaforiza al novio alrededor de la novia, como una mosca en la comida :). NO muy romántico….pero muy útil de conocer y finalmente muy bonita también.

Por otro lado, si quieres invitar a alguien a comer o a tomar algo… puedes decirles -yo me rajo- o si es el turno de otra persona, puedes decirle, «bueno, ahora tú te rajas». Es decir, tú pagas… y si no estás seguro puedes preguntar …»Te vas a rajar o no?» Y esto no solo funciona cuando hablamos de dinero, también puedes rajarte prestando tu casa para una fiesta o para un carrete, por ejemplo, dices «yo me rajo con la casa»… Ah y recuerda que también SIEMPRE puedes rajarte con un café para mí en buy me a coffee 🙂

En fin, hay tantos chilenismos que podría estar hablándoles por horas… así es que de seguro habrá más episodios dedicados a estas palabras.

Pero antes de irme quiero decirles que algo que nos caracteriza mucho como chilenos, es hablar usando diminutivos… generalmente no decimos «Necesito un vaso»… en cambio decimos, «necesito un vasito… «o en vez de decir, «¿tienes tiempo?» Siempre decimos «¿tienes un tiempito para hablar? «….todo es «ito o ita»… y creo que decimos eso para sonar más gentiles, o más amigables…

Bueno, para finalizar, algo que siempre decimos para despedirnos, de manera rápida y a veces amigable es «Chao Pescao», «pescao» es una forma rápida de decir «pescado» … «fish»… y no tiene ningún sentido literal…se usa solo porque rima 🙂  

Así que espero que este episodio les haya sido interesante y puedan usar alguna de estas palabras cuando visiten Chile.

Recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

Chao Pescao

PODCAST “Episodio 13” : “Fiestas Patrias en Chile”

Llegó septiembre, y si ya han escuchado algunos de los episodios anteriores, sabrán que septiembre es EL MEJOR MES para estar en Chile y para ser chileno 🙂

Te preguntarás ¿Por qué? 

Bueno, porque al igual que muchos países del mundo, Chile celebra su independencia este mes y el país entero se viste de fiesta. Durante los días 18, 19 y 20 se celebra con bailes, comidas típicas y con la familia. Es por eso que se conoce este mes como “el mes de la chilenidad” , o en otras palabras “el mes de las tradiciones chilenas” 

Pero ¿Por qué se celebra el 18 de septiembre?

Porque un 18 de septiembre de 1810, Chile comienza su emancipación de España, teniendo su Primera Junta Nacional de Gobierno. Al terminar esta Junta de Gobierno, el “pueblo” de Santiago reconoció y proclamó el principio de la soberanía nacional.  Así, los días 18 y 19 de septiembre son feriados en todo el país, es decir, nadie trabaja; excepto, por supuesto, los dueños de sus propios negocios, la fuerza policial o el personal médico. De esta forma todos los chilenos tienen la posibilidad de celebrar como corresponde estos días.

Para conmemorar la independencia de Chile, existen actividades religiosas y la Parada Militar, donde el 19 de septiembre el ejército de Chile desfila en el parque O’Higgins de Santiago, para conmemorar el «Día de las Glorias del Ejército de Chile», participan también las instituciones de las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile. Este desfile además, es transmitido por la televisión y generalmente es visto por la mayoría de las familias chilenas, aunque últimamente ha dejado de ser tan popular… y es vista mayoritariamente por las personas más adultas… que siguen con la tradición.

Además, durante las Fiestas Patrias, el izamiento de la bandera chilena es obligatorio en todos los recintos privados y públicos del país. Por lo que todos debemos tener nuestra bandera planchada y lista para ponerla fuera de nuestras casas. 

Toda esta información pueden encontrarla en los libros o en internet, sin embargo, hoy les quiero hablar más sobre lo que realmente vivimos los chilenos este mes.

La verdad es que la mayoría de los chilenos somos nacionalistas principalmente en dos situaciones, uno: cuando la selección nacional de fútbol juega un partido importante, sobre todo contra Argentina o Brasil y número dos: En septiembre, donde nos posee una energía superior llena de amor por la bandera y las tradiciones… que ya luego desaparece el primero de octubre 🙂 En ambas situaciones, reinan la comida rica, los asados, la risa, a veces el llanto, cuando se trata de fútbol 🙂 y el vino también…mucho vino.

Si visitas Chile en septiembre, verás los autos con banderitas chilenas, las calles decoradas de blanco, azul y rojo… que son los colores de la bandera; gente contenta y sonriente, porque además este mes comienza la primavera y la gente comienza a salir más de sus casas. Donde sea que vayas sentirás olor a asado y escucharás cueca y cumbia sonando en las radios de los autos y los negocios. La cueca es el baile nacional chileno y la cumbia, a pesar de no ser chilena, la tomamos prestada porque es muy alegre y se escucha mucho en el campo chileno.

Hay gente que prefiere disfrutar en el campo o en sus casas, comiendo Asado a la parrilla o anticuchos, que consiste en poner carne de vacuno, longanizas, cebolla, pimientos en un «fierro» y hacerlos a la parrilla. Los choripanes también son un clásico, y es básicamente un chorizo con pan 🙂 Todo esto generalmente va acompañado de pebre…El pebre es una mezcla de tomates, cebolla, cilantro, todo picado en cubitos, mezclado con sal, pimienta, aceite, vinagre y si es que te gusta el picante, puedes usar ají verde. El pebre además es un acompañamiento estrella de las Sopaipillas, otra comida típica de la cocina chilena, que es muy parecida a un pan frito… que comemos durante todo el año, especialmente cuando hace frío y llueve. Pero, sin dudas, el infaltable del 18 son las empanadas de pino, estas pueden estar hechas al horno o fritas y se dice que el pino, o sea el relleno de la carne con cebolla, debe cocinarse el día anterior, para que se sientan más todos los sabores. Mis empanadas favoritas son las fritas… 

Bueno, todas estas preparaciones son fáciles de hacer estando afuera de Chile… aunque obviamente los productos no son los mismos y los sabores varían un poco…es posible cocinarlos y nosotros estando en Suecia, ya hemos hecho Sopaipillas, Choripanes y Pebre. Sin embargo, algo muy chileno, que también está presente durante el verano, pero que se luce en septiembre es el MOTE CON HUESILLO. El mote es un tipo de grano cocido que se sirve con abundante jugo (acaramelado) y se acompaña por duraznos deshidratados. Una preparación tan deliciosa como refrescante y muy difícil de hacer estando fuera de Chile, o al menos yo nunca he podido hacerlo, ya que no hay mercados chilenos cerca de donde vivo.

Además de las comidas, las bebidas tienen un lugar muy importante durante esta celebración, lo más común es tomar vino, porque claro, Chile es uno de los países productores del mejor vino. Bebemos vino solo o como ponche. Usamos vino blanco para preparar ponche de durazno, es decir vino blanco con duraznos en conserva, chiquititos. O vino tinto con frutillas, para hacer clery… Ambos son tragos muy dulces y refrescantes…la parte más peligrosa es comer la fruta del ponche, ya que esta absorbe todo el alcohol 🙂 Otro trago popular, con vino es “El terremoto” se compone principalmente de vino blanco , helado de piña y granadina.  También es un trago muy rico y dulce… por lo tanto muy peligroso, de ahí viene su nombre… ya que tomas uno y quedas un poco mareado, como en un terremoto… de esos que conocemos muy bien en Chile, lamentablemente. Bueno, y si te tomas otro, ya es una réplica 🙂 Y para los que no toman vino, siempre hay cerveza y piscola… La piscola es un trago muy popular durante todo el año y consiste en mezclar pisco chileno con coca cola, hielo y una rodaja de limón. También es muy difícil de conseguir afuera, ya que el pisco -chileno- es muy caro en otros países.

Debido a la comida y las bebidas típicas, que tienen muchas calorías… es típico ver en la televisión a los nutricionistas explicar cuántas empanadas puedes comer según tu peso y estatura… todos los años es lo mismo…¿cuántos terremotos puedes tomar si comes una empanada y una sopaipilla? Y por supuesto nadie escucha los consejos…y se escucha mucho la frase “después del 18 empiezo la dieta” 🙂

Como les dije antes, todo esto puede ser preparado en casa, aunque los más sociables ,que no quieren cocinar en casa, o quieren una gran fiesta con mucha gente, prefieren ir a las “FONDAS” y “Ramadas”  que son tipos de ferias donde puedes encontrar todo tipo de tradiciones chilenas: comidas típicas, bandas de cueca o cumbia tocando música en vivo, y mucho mucho alcohol. Son lugares muy entretenidos para compartir con tus amigos y familia. Aunque, inicialmente las fondas y ramadas ocurrían sólo en el campo chileno, con los años esta costumbre llegó a la ciudad… Pero siempre conservando el estilo rural, generalmente se hacen en espacios abiertos.

En mi experiencia, las mejores ramadas son siempre las que hacen en el campo, ya que conservan mucho mejor todas las tradiciones así es que si estás de visita en Chile, te aconsejo ir a una de esas. 

Lamentablemente, debido al Covid, el año pasado se suspendieron todas las celebraciones y este año se podrán abrir las ramadas, pero con aforo reducido, es decir… con público limitado. Esto, sin embargo, es muy bueno, no sólo para celebrar sino que para las miles de familias chilenas que tienen negocios en las ramadas y que han sido enormemente afectados por la pandemia. 

Bueno, es tanta la alegría y el ánimo de celebrar que es muy común sentir que el país se paraliza por una semana… Es más, en el trabajo, el colegio o la Universidad, es muy común escuchar la frase “mira, veámoslo después del 18” 🙂

Es un tiempo muy bonito y se siente raro no estar en Chile para compartir la alegría con mis compatriotas…pero ya pronto me iré a preparar un ponche para que se me pase la pena 🙂 

Antes de despedirme quiero contarles que, si disfrutan de mi contenido, pueden invitarme a un café…o a una piscola 🙂 ¿Cómo? en la descripción del podcast está el link para “Buy me a coffee”, uno de mis alumnos me dió la idea y me pareció una buena forma para aquellos que quieran apoyar mi trabajo, puedan hacerlo 🙂

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.

PODCAST “Episodio 12” : “Choque Cultural II”

Hola a todos y a todas, mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero retomar una sección llamada “Choque Cultural”… ¿La recuerdan? Esta es una sección para hablar de esas experiencias que, al estar viviendo en un país distinto al mío, a veces me resultan un poco confusas, llaman mi atención o simplemente me parecen interesantes.

Para comenzar te haré unas preguntas: ¿Tienes licencia de conducir? y ¿Cuándo la obtuviste?  Yo la obtuve recién en 2017, teniendo 28 años. Nunca me pareció una necesidad porque de niña, luego en la universidad y en el trabajo, siempre viví en el centro de la ciudad, a una distancia fácil de caminar. Además, siempre había alguien en el grupo de amigos o de familia que sí tenía licencia y auto. Pero también, siempre llega ese momento en nuestras vidas en el que ya necesitas independencia; quieres salir de paseo, no sé…y empiezas a mirar autos y das el paso… ¿Cierto?.

Para algunas personas ese paso es fundamental, es casi tan básico como aprender a leer y a escribir. Y ahora, creo que pienso lo mismo… creo que es buena idea que las escuelas enseñen las reglas del tránsito a los niños y por qué no a conducir también. Aunque, en mi opinión, saber conducir no es lo más importante o lo más difícil, cualquiera puede aprender… Lo importante es aprender a ser responsable, entender que cuando te subes a un auto no sólo tienes tu vida en tus manos, sino también de las personas a tu alrededor… Cuando entiendes eso creo que ya estás listo o lista para tener licencia de conducir. Por eso creo también que el cuándo solicitar una licencia debería depender más de la madurez que la edad solamente, aunque eso es muy difícil de medir, ¿no?.

En Chile, para obtener licencia de conducir debes tener 18 años cumplidos, tu cédula de identidad, certificado de educación básica o primaria. Además debes rendir un examen teórico, otro práctico y un examen médico psicotécnico, es decir, ellos miden tu velocidad de reacción y precisión y  además debes tomar un examen de la vista, para saber si necesitas conducir con lentes o no. Si necesitas conducir con lentes, debes sacarte la foto usándolos, así si te detiene la policía y no usas tus lentes, tendrás que pagar una multa.

Por otro lado, si tienes 17 y sabes conducir puedes solicitar una licencia especial, donde debes pasar los mismos exámenes que les conté recién, pero además debes ir siempre acompañado en el asiento delantero, de una persona que posea la licencia de conducir con al menos cinco años de antigüedad …Bueno, eso hasta que cumplas los 18 años.

En Suecia es muy parecido, pero debes agregarle un examen “de riesgo” donde debes conducir en una autopista resbalosa. Esto mide tus habilidades para conducir en el clima adverso, tan común por aquí. Entonces, ustedes se deben estar preguntando: Bueno… ¿Cuál es el choque cultural? cierto… Bueno, aquí viene 🙂

Cuando recién nos mudamos a Suecia estuvimos dos semanas en Estocolmo y no vimos nada diferente en ese sentido, pero al mudarnos al norte, en una zona más bien rural; comencé a ver algunos niños conduciendo scooters a la escuela o a la playa, y otros en unos autos pequeñitos y algunos que parecían transformers 🙂 todos con un triángulo reflectante atrás, me pareció una locura! Por dos razones: 1: ¡¿niños al volante?! 2: conducen muy despacio y es una pesadilla ir detrás de ellos, a veces generan mucha congestión. 

Pero la historia tras esto es muy interesante… En la antigüedad en el campo Sueco no todos tenían acceso a comprar tractores, necesitaban tener vehículos para transportar implementos y para andar en el campo, entonces empezaron a transformar sus autos Volvo de 4 puertas en uno de dos puertas con pickup. Fue tanta la popularidad de esta iniciativa que el gobierno sueco tuvo que legislar al respecto, reconociéndolos como tractores, y exigiendo las mismas condiciones que uno. Por ejemplo, tuvieron que pegar ese triángulo reflectante atrás y podían transportar solo a dos personas, incluyendo al conductor. Con el tiempo fue más fácil comprar tractores y estos “tractores transformers” dejaron de ser utilizados. Pero ahora, son utilizados por los adolescentes suecos. Quienes deben seguir las mismas reglas, incluso deben tener un compartimiento atrás, ósea un pickup, y eso me parece muy gracioso… porque es una forma de conmemorar su función inicial…no sé. Ah y lo más importante es que no pueden exceder los 20kms por hora. Para lograr eso, deben desactivar las marchas superiores en la transmisión o agregar una caja de cambios reductora a la línea de transmisión. Haciendo eso el automóvil o “tractor” podrá difícilmente llegar a los 30kms por hora.

Con este invento y con las motos scooters, los adolescentes son completamente independientes desde los 15 años, decoran sus autos, que mayoritariamente son vintage, transformadolos totalmente ; ponen parlantes enormes en el pickup y se juntan en los estacionamientos a celebrar algunas noches. Es tan poderosa esta tendencia que ya no es necesario remodelar un auto viejo, ahora venden ese tipo de autos 0kms, totalmente nuevos. Es un negocio que va al alza.

Sin embargo, creo que este tipo de vehículos puede funcionar bien en ciudades pequeñas o rurales, ya que son muuuuy lentos para una autopista de una ciudad grande. Por otra parte, los padres dicen que una de las razones principales para comprarles estos autos a sus hijos es que en las ciudades pequeñas, el transporte público es muy escaso, y el clima es muy duro como para que los adolescentes pasen más de media hora esperando un autobús y lo entiendo completamente y me habría encantado tener uno de esos cuando adolescente…La idea de decorarlo y de salir sola a cualquier parte me parece muy entretenida. Lo mismo con los scooters, he visto a muchos grupos de 5 o 6 niñas saliendo juntas de paseo en scooter. Me encanta.

Ahora, como adulta, me parecen muy molestos 🙂 cuando me los encuentro en la calle, o cuando ponen música fuerte en los estacionamientos…quizás es solo la envidia 🙂

Sé que en otros países de Europa los jóvenes también pueden conducir scooters. En Chile todavía no… y es por eso que ha sido un gran choque cultural para mi, aunque ya me estoy acostumbrando también 🙂

En fin, espero les haya parecido interesante este choque cultural y me escriban para saber qué opinan.

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! chao, chao.

PODCAST “Episodio 11” : “Bilingüismo y Emociones”


Hola a todos y a todas! Mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “En Spanish Por Favor”, el podcast. 

Mucho se dice que hablar diferentes idiomas te da la posibilidad de vivir diferentes vidas…

¿Te has preguntado por qué, si quieres aprender español, debes aprender sobre la cultura latinoamericana, española o del país que quieras visitar? o ¿Por qué sólo aprender un listado de verbos no es suficiente? Bueno, ya les he dicho que aprender la cultura de un lugar, primero que todo,  te da tema de conversación; es decir, si vas a Perú, es buena idea leer sobre Perú y al llegar allá hacerle preguntas a los nativos y así será mucho más fácil comunicarse e interactuar con otras personas. Pero más allá de los beneficios “sociales” de informarse , la verdad es que para poder hablar español o cualquier otro idioma nuevo, debes pensar en español… y para poder pensar en español debes entender un poco cómo pensaría una persona que habla el idioma… hay que “ponerse en los zapatos de la otra persona”.

Por ejemplo, ¿te ha pasado que has intentado decir algo en español pero “no suena bien” y luego le preguntas a un amigo, a tu profesor o profesora, si es eso algo que dirían las personas de su país… y te dicen “mmm la verdad es que no…eso no suena a español, suena más bien a inglés, alemán, francés, etc, traducido literalmente” y bueno, a veces se entiende, pero otras puede mal entenderse y generar situaciones incómodas… Por supuesto esto es algo que nos va a pasar muchas veces, es parte del aprendizaje… Pero entre más  escuches hablantes nativos, leas las noticias, escuches podcasts, música y veas películas , esto disminuirá. A mi me gusta mucho usar “dichos y refranes” en español y por eso intento aprender algunos en inglés y en sueco…para no perder esa parte tan importante de mi personalidad, que a veces me hace decir cosas como “you know, in spanish we say “en boca cerrada no entran moscas” cuando queremos que alguien se calle y no siga hablando de más.  🙂

Porque hay cosas que podemos aprender y podemos traducir y otras que simplemente nos salen del alma… es decir, sin pensarlo dos veces, y de eso se trata este episodio.

Muchos de ustedes, que están estudiando español y que me escuchan y entienden lo que estoy diciendo, es porque ya tienen un nivel intermedio o avanzado de español… quizá ya se consideran bilingües… y les quiero preguntar algo…

Cuando tienen pena, rabia o cuando se tropiezan, ¿qué idioma usan? ¿Usan su lengua materna o el español?

Por ejemplo, hace un tiempo ví un video de la actriz Salma Hayek, que es una hablante nativa de español y hablaba sobre como ella prefiere usar groserías en español en vez de inglés…. y como siente que expresan mejor su ira o incluso su felicidad, por el sonido de algunas letras y porque también las palabras son más largas y así siente que tiene más tiempo para dejar salir su rabia… y eso, ella lo define como “delicioso” 🙂 … y creo que estoy de acuerdo. Para mí, no es lo mismo decir “fuck” o “shit” que decir “mierda”, “chucha” o “por la chucha” 🙂 y tantas otras más que son más “expresivas” pero que, por respeto a todos, prefiero no decirles ahora 😀

Pero, a veces no se puede evitar…por ejemplo, el otro día estaba trabajando en el colegio…donde todos hablan sueco e inglés…e iba caminando y me tropecé, casi me caigo, y lo primero que dije fue: “Chucha” 😀 una grosería o garabato chileno muy común que tengo siempre en la punta de la lengua, listo para decirlo cuando me pasan cosas sorpresivas… porque a pesar de que hace dos minutos hablaba con una colega, en inglés… Bastó que me tropezara para que mi cerebro usara la palabra que más le gusta para expresar rabia y sorpresa “chucha”  que significa diferentes cosas en diferentes países de latinoamérica… incluso, en algunos países significa vulva… pero en Chile, es utilizada como una exclamación, para expresar sorpresa o susto… también para expresar exageración… como por ejemplo “hace más calor que la chucha” … que significa que hace MUCHO calor o “ese auto es más caro que la chucha”… es decir, ese auto es MUY caro… (:

Bueno, por suerte, ese día nadie a mi alrededor entendió lo que dije, así es que me salvé, porque en Chile, donde la gente SI conoce la palabra, debes evitar decirla en contextos formales, como por ejemplo, en tu trabajo 🙂

En fin, eso me hace recordar que hay muchos estudios que dicen que la lengua materna es la lengua de las emociones… independientemente de cuántos idiomas usas. Las emociones las aprendemos a conocer cuando pequeños o pequeñas…les ponemos nombre y las guardamos en nuestro cerebro. Otro punto interesante es que cuando aprendemos una segunda lengua, desde pequeños… por ejemplo en una crianza bilingüe, donde nuestros padres usan un idioma en casa y aprendemos otro en la escuela; nuestro cerebro, al ser tan flexible, usa ambos hemisferios, es decir, el de pensamiento lógico y el de pensamiento emocional… Pero, cuando aprendemos una segunda lengua siendo adultos, usamos mayoritariamente el lado izquierdo, por lo tanto, tendemos a pensar de forma más racional usando la segunda lengua. De esa forma, somos más prácticos cuando nos enfrentamos a situaciones en nuestra segunda lengua.

Pero, también es cierto que, cuando estamos inmersos en un segundo idioma, estudiando mucho o viviendo en otro país, empezamos a mezclar idiomas, un poco…¿les ha pasado? 

Por ejemplo, cuando me quiero comprar algo lindo, o especial… digo “me daré un treat”, porque el sonido de la palabra “treat” en inglés, conecta mejor con mi intención de regalarme algo… o de regalonearme, como diríamos también en español.

Y últimamente, cuando quiero comprar dulces, digo “Godis”, que significa “dulces” en sueco… y me parece mucho más bonita esa palabra, que decir candies, dulces o golosinas… De seguro esto les pasa a ustedes también… a veces hay palabras en algunos idiomas que expresan de forma más sencilla o más amigable algunos conceptos.

Claro, todo esto en un contexto muy informal, ya que no es muy útil mezclar idiomas si la persona a la que le estás hablando, no entiende lo que estás diciendo, cierto? 🙂

Y a propósito del idioma y las relaciones humanas… yo nunca he tenido una pareja cuya lengua materna sea diferente a la mía, nunca he tenido que pensar dos veces lo que digo… pero ¿qué pasa cuando tu pareja es nativo del español y tú del inglés, o de cualquier otro idioma? ¿qué pasa cuando quieren expresar sus sentimientos?…¿cómo expresar cariño, amor, rabia, celos… al nivel que deseas expresarlo?…ni más, ni menos! por ejemplo, en español antes de decir TE AMO, puedes decir, me gustas, me encantas, te quiero, te quiero mucho, te quiero mucho mucho… 😀 ¿cómo traducir eso a nivel emocional? ¿cómo asegurarte de que es eso exactamente lo que sientes? o, decir I care about you… satisface realmente tu necesidad de decir “te quiero”? …o no sé, ¿cómo saber cuándo es “culturalmente” apropiado usar esas palabras? Ya que eso puede cambiar incluso en diferentes países que hablan el mismo idioma…uff, puede resultar un poco difícil… aunque ya sabemos que el “lenguaje del amor es superior” ¿Cierto? 🙂 y de alguna forma se crean nuevos códigos en la pareja.

Antes de despedirme, les  quiero recordar que ahora este podcast tendrá nuevos episodios semana por medio, es decir… una semana sí, una semana no… o como se diría en inglés “every other week”. Así es que no se asusten si el próximo domingo no hay un nuevo episodio 😉 

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! Chao Chao

PODCAST “Episodio 10” : “Mantenlo interesante”


Hola a todos y a todas! Mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

Ya son 10 domingos compartiendo con ustedes, estoy muy contenta y para “celebrar” quiero hablarles de algo que nos une… ¿adivinan qué es? … la pasión, el gusto o la necesidad por aprender idiomas y también aprender sobre culturas diferentes.

En la mayoría de los episodios les cuento sobre aspectos culturales y sobre mis experiencias. Sin embargo, hoy vengo a dejarles algunos consejos para no decaer y para recordarles que aprender un idioma nuevo es un viaje sin fin… y que entre más lo disfrutes, mejores resultados tendrás.

Entonces, ¿Cómo disfrutarlo? Bueno, si estás escuchando esto es porque ya sabes que el aprendizaje no está sólo en los libros o en la sala de clases así es que ¡TE FELICITO! 🙂

En mi cuenta de instagram, @enspanishporfavor ya compartí una serie de consejos para aprovechar este y otros podcasts, de la mejor forma posible… Ahí les aconsejaba que, primero, escucharan el podcast siguiendo la transcripción, en serio… ¡Usen la transcripción! ¡Es una gran herramienta de ayuda! que en este caso encontrarán el enlace -o link- en la descripción de cada episodio… si tienen tiempo, escuchenlo cuantas veces necesiten para poder entenderlo; busquen el significado de las palabras que no conozcan, escriban en un cuaderno especial todo lo nuevo o lo que quisieran recordar, ya sabemos que a nuestro cerebro le gusta mucho ese ejercicio.Y cuando ya hayan entendido por completo el episodio, pueden escucharlo otra vez, pero ahora …mientras hacen otras cosas, como cocinar o conducir… así podrán reconocer esas palabras nuevas y seguir practicando su pronunciación.

¡Verán que aprenderán muchas nuevas palabras! 

Ahora, seamos honestos y honestas… no siempre se puede tener tanto ánimo, ¿cierto? 🙂  yo también estoy aprendiendo un idioma nuevo, y si bien intento estudiar harto, les seré honesta y una de mis cosas favoritas es “Estudiar sin estudiar” … ¿Cómo es eso? A ver… les ha pasado que sienten que no avanzan en sus estudios, que la clase se vuelve monótona, o que a veces se despiertan de mal humor, con pocas ganas de levantarse y menos ganas de estudiar? Bueno… a mi me pasa… a veces 🙂 Y cuando eso ocurre, escucho un podcast, veo dibujos animados en sueco, veo películas suecas a veces con subtítulos en inglés y otras veces con subtítulos suecos… y generalmente hago el ejercicio que les describí antes…pero si estoy con poco ánimo o derechamente, con flojera… me dedico solamente a disfrutar el podcast o la película…aunque no entienda al 100% cada palabra, porque a través de esas herramientas, me relajo y aprovecho de aprender sobre la cultura del país; su gente, y sin querer… afino mi oído. Y ya muchas veces me ha pasado, que si la película es buena o si hay algo interesante, luego busco en internet más información y listo: me puse a estudiar “sin querer” 🙂 Además, escuchar podcasts o ver películas nativas del idioma que quieres aprender te hace una persona más interesante, porque aprendes detalles nuevos de la cultura popular que antes no sabías y en algún momento te servirán de tema de conversación cuando te enfrentes a un hablante nativo… ¿Qué tal? … una maravilla.

Aunque…. tampoco es tan fácil de hacer… Algunas personas prefieren ver películas en su lengua materna para relajarse… y está bien… Yo también lo hago, obvio. Pero aquí es cuando empieza a notarse la diferencia entre una persona a la que “le gustaría” aprender  a hablar español…para decir “una cerveza, por favor” en un bar por ahí, versus una persona que tomó la decisión de aprender, para comunicarse de verdad. Tener metas y convicciones es importante en todos los aspectos de la vida, y aprender idiomas no es la excepción.

Entonces, lo primero que debes preguntarte es ¿para qué quiero aprender español? ¿Cuál es tu motivación? … esa es siempre la primera pregunta que le hago a mis estudiantes… porque sin una motivación clara…es muy difícil comprometerse y guiar el aprendizaje para lograr avances. Todos tenemos motivaciones diferentes, algunos de mis estudiantes necesitan aprender porque están viviendo en un país de habla hispana y quieren optar a mejores oportunidades laborales y movilidad social… que es exactamente lo que me pasa a mi hoy con el sueco. También están los que sueñan con viajar y poder movilizarse solos… sin problemas, he tenido alumnos que quieren estudiar afuera y necesitan pasar una prueba de nivel y algunos que se enamoraron de una persona hispana y quieren poder hablarles en español… o por ejemplo, un estudiante Polaco que recuerdo con mucho cariño, quería aprender español porque su hijo se casó con una española y él quería poder hablar con sus nietos, sin problemas… y otro estudiante americano que quiere aprender para poder ayudar a los inmigrantes que llegan a su país. Todos son motivos muy nobles que de alguna forma les recuerda que deben ser constantes, aunque a veces sólo puedan “estudiar sin estudiar” 🙂

Bueno, otro aspecto que no podemos obviar es, pagar por clases. Y quizá piensas que lo digo sólo porque soy profesora… pero no, ¡ya te aconseje estudiar sin estudiar! 🙂 Pero en mi experiencia profesional y como estudiante he descubierto que el acompañamiento y la guía de un profesional marca una gran diferencia al momento de aprender. Al adquirir un compromiso con otra persona te ves “forzado” a estudiar, a hacer tareas, a prepararte para la clase… de alguna forma ese profesor o profesora puede motivarte si careces de motivación o estructura y así también, no pierdes el tiempo.

Y aquí debemos detenernos en algunos detalles… primero, buscar a un profesor o profesora que te acomode, que te de confianza y te desafíe al mismo tiempo… alguien profesional, que respete tu tiempo y modele su enseñanza pensando en tí.  No hay nada peor que un profe que no llegue a la clase, o que no le funcione el internet… que es algo que a todos nos puede pasar…pero no puede ser una constante. O cuando notas que la clase no está preparada, o no sigue una línea… Créeme que me ha pasado y es terrible.

Por eso, al momento de elegir, es muy importante hacer todas las preguntas necesarias y establecer las metas de cada uno.

De ahí también la importancia de elegir el tipo de curso que más te convenga. Los cursos individuales “one to one” son siempre los más efectivos. Si, son más caros…pero ocupas tu tiempo de mejor forma, ya que no debes acomodarte al nivel de otras personas. 

Las clases de conversación también son muy útiles para aquellas personas que necesiten ganar confianza y fluidez… Ten en cuenta que una clase de conversación no es sentarse a hablar de cualquier cosa. Si pagas una clase, exige que haya una metodología clara y metas. 

Finalmente, si puedes pagarlo, hazlo… y si no tienes el dinero… piensa en qué estás gastando… quizás en vez de tomarte un café super caro todos los días, prepárate uno en la casa… no sé, yo por lo menos gasto muucho dinero en café y dulces…que parece inofensivo, pero si lo sumas, créeme que es harto.

Si ya tienes una motivación fuerte, eres un estudiante independiente, tomas clases, “estudias sin estudiar”, escuchas este podcast y otros no tan buenos 🙂 ya tienes el 90% del recorrido listo, lo último que podría aconsejarte es mantenerlo interesante.

¿Cómo lo mantienes interesante?

Bueno, con clases…y saliendo de tu zona de confort, forzandote a interactuar con nativos y si no estás en un lugar donde se habla el idioma y no quieres pagar clases de conversación, recuerda que hay algunas aplicaciones para hablar con gente de todos lados, como por ejemplo HiNative y otras, y ahí puedes hablar tranquilamente,  y si aún te da un poco de vergüenza, habla solo…. ¿qué? si… ¿Acaso no lo haces? …yo lo hago todo el tiempo. Después de una clase, o después de escuchar una palabra nueva, siempre intento usarla en contexto, en conversaciones que tengo conmigo misma, ni siquiera frente al espejo… a veces cuando voy sola caminando por el parque o cuando estoy cocinando… Intento pensar “a ver… cómo se diría esto…” y me sirve de práctica para cuando de verdad tenga alguien al frente. Es súper entretenido… intentenlo. El único problema de eso es que nadie te corrige… y por eso, inevitablemente debes atreverte a la interacción, aunque sientas que hagas el ridículo…no importa.

Cuando aprendemos un idioma nuevo tenemos que aceptarnos como niños otra vez… y una de las razones por la que los niños aprenden tan rápido su lengua materna, es que no temen equivocarse, no temen decir los verbos mal conjugados y adivina qué… todos podemos entenderlos  IGUAL :).

Por ejemplo, en español hay muchas conjugaciones que son difíciles de aprender, pero eso de seguro ustedes ya lo saben 🙂 pero, para nosotros como nativos, también es difícil… Cuando somos pequeños los verbos irregulares causan muchos problemas. Por ejemplo, el verbo correr , termina en “_er” y es regular, por eso decimos, yo corro, tú corres, él corre, ella corre, nosotros corremos. Pero, luego tenemos el verbo saber… que también termina en “_er”,  pero es irregular, entonces decimosr: Yo sé, tú sabes, él sabe, ella sabe, nosotros sabemos…

Pero cuando tenemos 2 o 3 años de edad, nadie nos anda explicando que hay diferentes tipos de verbos … simplemente copiamos lo que escuchamos y si no hemos escuchado mucho una palabra, nuestra cabecita solo trata de seguir la lógica. Entonces, es muy común, cuando le preguntas a un niño: ¿sabes dónde está el baño?…o cualquier cosa, ellos respondan “no sabo”… y aunque la respuesta debería ser “no sé”, los entendemos perfectamente… y no los criticamos, por el contrario…celebramos que esté haciendo el esfuerzo de comunicarse, porque ya con el tiempo aprenderá la forma correcta. Lo mismo pasa con un extranjero que se esfuerza por hablar una segunda lengua… todo es ensayo y error, hasta que finalmente ¡paf! ya puedes hablar de corrido.

Ojalá que alguna de estas ideas les sean útiles…¡y no decaigan! me gustaría mucho saber qué técnicas de motivación usan ustedes… recuerden que siempre pueden escribirme en www.enspanishporfavor.com o a través de instagram, en  @enspanishporfavor y hacer comentarios sobre todo este tipo de cosas, sobre este episodio o cualquier otro; o si tienes alguna recomendación o idea que te gustaría que yo desarrollara, por favor escríbeme, me encantaría leerlos por ahí…

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el Spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! Chau Chau

PODCAST “Episodio 9” : “Veranos por aquí y por allá”

Hola a todos y a todas! Mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero contarles sobre mi experiencia viviendo los veranos en distintas ciudades y continentes… A ver si se animan a visitar alguno de estos lugares cuando se pueda viajar de forma segura, otra vez.

En mi país, Chile, el verano comienza en Diciembre y termina en Marzo y coincide justamente con el fin y el inicio del año escolar. En Diciembre, las últimas clases son con un poco de calor y en Marzo, nadie quiere estar encerrado en la sala de clases… el calor aún es muy fuerte y ni las mejores cortinas ayudan a disimular el enorme sol que hay afuera. La verdad es que es horrible volver a clases en marzo… porque en Chile aún no es muy común que los colegios , ni las casas, tengan aire acondicionado.

Pero bueno, eso es el punto de vista de mis recuerdos como estudiante y luego como profesora de colegio… Pero, hoy quiero contarles un poco más de cómo se vive el verano en mi ciudad en Chile.

Ya les había contado que antes de viajar a Suecia, vivía en la Ciudad de Concepción, en el centro sur de Chile, donde los veranos son relativamente agradables…las temperaturas van desde los 20 y tantos a los 33 grados…y las tardes son siempre más frescas… debido a que es una ciudad más bien costera… y llegan esos vientos refrescantes desde el mar. Entonces, puedes salir con vestido durante el día, pero debes llevar un chaleco para abrigarte en la noche… Pero, como también ya les había contado, originalmente soy de San Carlos, un par de horas más al norte…un par de horas que hacen una gran diferencia… En San Carlos, las temperaturas durante el verano parten sobre los 25 grados por la mañana y a veces hay hasta 37 grados… de un calor seco, donde sientes el sol todo el tiempo sobre ti y nada de viento. San Carlos es una ciudad más bien cordillerana, por lo tanto no tiene esa brisa fresca que hay en Concepción.

Bueno, debido a ese sol que no perdona, recuerdo mi infancia siempre muy bronceada, o tostada, como decimos comúnmente en Chile. Yo siempre he sido morena, pero en verano alcanzaba colores mucho más profundos 🙂 . Recuerdo que el calor era tan fuerte que si no íbamos al campo, a la playa o al río… era mejor quedarse en la casa, con las cortinas y las puertas cerradas, y salíamos recién a las 9:00 de la noche a caminar, cuando ya estaba oscuro  y el sol por fin daba un respiro. Aunque ese respiro terminaba tipo 5…6 de la mañana, cuando comenzaba a amanecer… 

Suena super terrible 🙂 pero te acostumbras y te vuelves creativo… Desde San Carlos íbamos al río en San Fabián y a una playa que queda cerca, llamada Cobquecura, una playa que siempre tiene mucho viento, grandes olas y agua MUY helada. Perfecto para pasar el calor.

En Concepción, hay muchas más playas que quedan cerca… Las más famosas son Dichato, Ramuntcho y Cocholgue, mi favorita. Todas con arenas claras pero un poco ásperas. Ahí puedes encontrar el borde costero lleno de muchos restaurantes, todos venden mariscos, el plato más común es el “pescado frito con papas fritas”, algo así como el fish and chips, pero mucho más rico. También puedes encontrar la “paila marina”  

La paila marina es una sopa o guiso chileno que está hecho con deliciosos mariscos locales, así como el congrio, salmón o la reineta. Todos estos sabores del mar se cuecen sumergidos en un caldo de pescado con vino blanco, verduras y especias variadas. uff… y lo comes calentito, aunque haga calor, y sudas mucho :). Otra cosa que puedes comer en la playa son las empanadas de mariscos… y el ceviche… ambas cosas las venden en restaurantes o vendedores ambulantes que caminan por la playa. Eso creo que es lo más característico de las playas chilenas… sobre todo de las más populares… siempre habrá gente vendiendo comida típica, dulces, incluso últimamente están vendiendo micheladas, o mojitos, pero sin alcohol…supuestamente.

Entonces, están las familias que llevan su propio picnic, que en la antigüedad, cuando yo era niña, solía ser un pollo asado y huevos cocidos -o huevos duros, como decimos nosotros- Pero ahora, por supuesto, todo es más Gourmet 🙂 también algunas familias que prefieren comer las comidas típicas en restaurantes o comprarle a la gente que pasa por la playa. Y las playas están llenas de quitasoles o sombrillas, incluso de carpas. Todos tenemos mucho respeto por el sol… y preferimos ir a la playa después de las 3 o 4 de la tarde, cuando el sol ya no es tan peligroso. 

Las aguas del océano pacífico, que de pacífico no tiene nada, son muy frías…pero ya estamos tan acostumbrados que resulta perfecto para calmar el calor … .te metes, estás un rato en el agua y sales fresco y renovado 🙂 

Aunque más al norte, las aguas se entibian un poco más. Así como las temperaturas suben mucho más también.

Otro clásico del verano para los Chilenos es “escaparnos al Sur”, un destino muy famoso y muy muy popular es Pucón. Pucón es un nombre Mapuche, que en mapudungún, significa “entrada a la cordillera”, queda en la Región de la Araucanía y es una pequeña ciudad turística. Siempre se dice que desde Pucón al Sur, está la magia… y es cierto; todo es muy verde y está lleno de bellos lagos y parques nacionales. A mi me encanta el Sur de Chile… y todos deberían visitarlo alguna vez, yo creo…

Por si no lo sabían, Pucón es considerada la capital turística del sur de chile y es preciosa porque tiene la vista al Volcán Villarrica y tiene un lago maravilloso, con arenas y piedras negras volcánicas… Las aguas de este lago son tibias y es ideal para ir con toda la familia, también hay mucho turismo aventura, en invierno y verano. Además, al ser una ciudad tan turística, Pucón ofrece mucha vida nocturna, especial para los más grandes 🙂  Las temperaturas son muy parecidas a las de Concepción, así es que aunque haga calor durante el día, nunca olvides tu chaleco o un cortavientos para la noche. Podría pasar horas hablando sobre las ciudades del sur….y en algún otro episodio lo haré, lo prometo. 

Aunque sin volcanes, me recuerda mucho al verano que pasé en Canadá, en Canmore… El sur de Chile se parece mucho a Canadá…con las montañas, los lagos y todo verde…recuerdo haber tenido temperaturas muy agradables y haber hecho mucho trekking, y haber conocido lagos preciosos, como Lake Louis, Agnes y tantos más.

Bueno, para mi es imposible hablar del verano y del calor sin hablar de AUSTRALIA.¡DIOS MÍO! En 2017 pasé el verano en Sídney … con temperaturas sobre los 40 grados… Estuve haciendo un curso en la Universidad de Sídney y debía ir al centro todos los días…sentía como el sol QUEMABA mi piel… me dolía… era horrible caminar por la calle… Si bien es cierto, todas las casas y lugares tenían aire acondicionado, lo cual permitía dormir por las noches… “hacer una vida normal” era simplemente insoportable, recuerdo estar todo el día sudada… me duchaba 4 veces al día, era una locura. Pero… ¡pero! el gran PERO es…bueno, las playas de Australia… uff… La favorita de todos es Bondi Beach, a sólo 15 minutos del centro. Es una playa con mucha onda, con muchos bares y locales a su alrededor, pero sobre todo una playa majestuosa, con arenas doradas y aguas cristalinas… una belleza increíble, y aquí por fin las aguas no son heladas, son tibias… y como si fuera poco tiene una piscina olímpica al borde de la costa, sobre las rocas… llamada Bondi Icebergs,  y que por supuesto está llena de agua de mar, y le llegan las olas… uff es un sueño… todas las playas de Australia parecen paradisíacas… y sin dudas es un destino obligado para los surfistas y para quienes les gusta mirar surfistas, también… if you know what I mean 🙂

Bueno, ahora nos olvidamos del sol de diciembre y saludamos al sol en junio… Esa es la primera gran diferencia entre Europa, Latinoamérica y Oceanía.

El verano en Suecia parte en Junio y termina en Agosto… y como ya les conté en un episodio anterior, lo más espectacular es que tenemos 24 horas de sol. Partiendo de esa base, podemos entender por qué el verano  aquí supone un cambio en 180 grados en la forma de vida. 

Las temperaturas más comunes en la región de Västerbotten, al norte de Suecia, donde he vivido por los últimos 4 meses, van entre los 20 a los 33 grados celsius, muy parecido a Concepción …Creo que el día más caluroso que he vivido aquí habían 🤔… había 34 grados…Con noches tibias y por supuesto, luminosas, que invitan a quedarse despiertos lo más posible.

Como buenos recién llegados, junto a mi pareja, quisimos tratar de sacarle provecho al verano, hemos visitado la mayoría de los lagos y playas del sector…¡que son muchas!, todas de libre acceso, limpias, con sector de camping y pequeñas parrillas de cemento donde puedes hacer un asadito… y para mi sorpresa, con arenas claras y muy suaves. El agua, por supuesto, no es muy tibia … .es helada como en Chile. Pero a los suecos parece no importarles tampoco. Creo que se debe a que es AHORA O NUNCA 🙂 nunca estará más tibia que ahora, lo que sigue es el agua congelada, hay que aprovecharlo y punto.

Hablando de suecos, les contaré que me llamó mucho la atención como la mayoría de las personas no temen mostrar su cuerpo, independiente de su edad. He visto abuelas, abuelos, mujeres y hombres adultos y niños cambiandose ropa en medio de la playa. No vienen con el traje de baño puesto… se lo ponen ahí mismo, lo que me parece muy extraño…porque si yo sé que voy a la playa, salgo de mi casa con el traje de baño puesto…así llego y puedo tirarme al agua inmediatamente, me parece lo más cómodo… pero al parecer aquí no todos piensan igual. Ah y por supuesto, a nadie le importa que la gente se cambie ropa en frente de todos…nadie mira (bueno, excepto yo ese día , pero solamente la primera vez que lo vi,  y solamente porque me llamó mucho la atención, lo prometo )

Otro punto interesante es que en las playas no se ven quitasoles, o sombrillas… pareciera que no es prioridad protegerse del sol… En Chile jamás iría a la playa sin quitasol y si no tengo o se me olvidó, siempre habrá gente vendiendo o arrendando algunos en la playa.

Bueno, lo que más me gusta del verano aquí, es que todos aprovechan cualquier río o lago, no importa si cruza la ciudad o está al lado del centro, no hay ningún impedimento, ninguna ley que prohíba que nades o tomes sol en cualquier parte… y los suecos lo saben muy bien. Entonces, si  mezclas eso con el hecho de que no les importa mucho mostrar sus cuerpos; que no hace taaaanto calor, que hay luz hasta tarde, y que además puedes hacer asados en la mayoría de los lugares… tienes una perfecta ecuación veraniega… Para mi gusto, aunque muchos suecos prefieren viajar a otros países durante el verano…Supongo que es porque “el pasto del vecino es siempre más verde”… un “problema” que conozco bastante bien y que me hace atravesar continentes en busca de nuevas experiencias . Pero todo lugar tiene su magia… y sin dudas, gran parte de la magia está en quien nos acompaña, ¿o no?

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! Chau Chau.

PODCAST “Episodio 8” : “La Sobremesa”

Hola a todos y a todas! Mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a “en spanish por favor”, el podcast. 

En este episodio quiero seguir hablando de comida. Pero esta vez un poco más amigable… nada de malos olores o de cosas incomibles 🙂

Ya les he contado como en Chile la comida es símbolo de cariño y reunión, aunque lamentablemente cada vez se hace un poco más difícil tener esos momentos, debido a la vida moderna y últimamente al Coronavirus….hay una tradición que va más allá de las circunstancias… algo que hace que, después de almorzar, nadie quiera pararse de la mesa, nadie quiera dejar la conversación y todos pedimos un “bajativo” o… otra copita de vino… De seguro algunos de ustedes ya la conocen, esta tradición se llama “Sobremesa”.

les suena?

Primero que todo, hablemos de la palabra “Sobremesa” , La Real Academia Española de la lengua (o RAE) define la palabra sobremesa como: El período posterior a la comida en el que se continúa sentado alrededor de la mesa, generalmente conversando con otros comensales. Ah bueno, y si no conocen la palabra comensal, es una forma más elegante de decir “invitados”. 

La palabra sobremesa no tiene traducción al inglés… y creo que por eso me gusta tanto, porque es de esas palabras que describen un aspecto único de una cultura y que son difíciles de entender en otra. Aunque si queremos traducirla literalmente… vendría siendo como “over table” … which, of course, makes no sense! 🙂

Pero, a ver … ¿De dónde viene esta tradición? Según he leído, es originalmente una tradición española…pero ha sido adoptada por toda latinoamérica, y por supuesto en Chile también… Desde que tengo recuerdos, los domingos son siempre con sobremesa.

Aunque la verdad, si lo pensamos bien, es que todo esto viene desde épocas muy muy antiguas, desde cuando las personas cazaban para comer y compartir el alimento con la familia o la tribu, o incluso en la Biblia… En la última cena está presente el hecho de compartir alimentos entre diferentes personas. Entonces, me parece que desarrollar una relación y socializar alrededor de la comida, pareciera más que una costumbre, una necesidad humana. 

Bueno, se dice que una de las funciones principales de la sobremesa es para ayudarnos en la digestión… Al tener esa pausa después de comer, conversando tranquilamente; bebiendo algún licor bajativo, un té de manzanilla o un cafecito, nuestro sistema digestivo trabaja en paz. 

Muchos dicen que el almuerzo alimenta nuestro cuerpo y la sobremesa nuestro espíritu. Y como yo soy una romántica, me gusta creerlo. 

Algo ya les había contado sobre que el almuerzo es la comida más grande del día en Chile, donde más se come. Recuerdo, que …cuando niña, por ejemplo, mi madre nos cocinaba tres comidas… primero, una entrada, esta entrada podía ser podía ser de tomate… un tomate relleno con atún, cilantro y cebolla… o podía ser una palta -o aguacate- rellena con alguna pasta, también, hecha por ella, todo esto sobre hojas de lechuga… no podía faltar. Luego, venía el plato principal, que generalmente era algún tipo de carne con arroz, puré o cualquier cosa…. en Chile se acostumbra a comer mucha carne…Bueno y a todo eso, le seguía el postre… algo dulce, un flan; un helado, una jalea, frutas, un pastel o algo rico hecho por ella. Lo mismo en la casa de mis abuelas… siempre eran 3 platos de comida ¡ah! y con ensalada, siempre…ensalada de tomates o de lechuga en todos los almuerzos  y los fines de semana el almuerzo era aún más contundente y rico…  Además el almuerzo se alargaba, comíamos más postres y conversábamos sobre la semana o sobre la vida…osea, hacíamos sobremesa.

Recuerdo cuando pequeña esos almuerzos en el campo, donde los niños comíamos muy poco y muy rápido, para poder salir corriendo a jugar… mientras los adultos se quedaban en la mesa, compartiendo unas copas de vino o unas tazas de té… bajo el parrón de uvas. Recuerdo escuchar risas, garabatos, chilenismos, y más risas… tanto así que los niños, muy curiosos, volvíamos a la mesa a escuchar las historias que los adultos contaban con tanta gracia y alegría sobre una mesa ya sin platos, con el mantel sucio y las servilletas usadas… Por supuesto, luego de un rato nos aburríamos de las historias de “los grandes”, que difícilmente podríamos entender…  y seguíamos jugando y ellos seguían conversando hasta que anochecía y ya era hora de tomar once 🙂

En la adolescencia ya empezamos a poner más atención a las historias que contaban los adultos, ya nos reíamos con ellos, aunque seguíamos sin entender cómo podía gustarles tanto tomar esos tragos con “tan mal olor” como era el vino y la cerveza…mientras nosotros sólo tomábamos coca cola.

Ah… eran lindos tiempos, donde sin saberlo, estábamos aprendiendo a relacionar la comida con la alegría y el cariño.

La vida anda mucho más rápida ahora y  las distancias son más largas, pero lo bonito de las tradiciones es que están en el corazón y se mantienen. Antes de viajar a Suecia, nos juntábamos con mi familia a almorzar los domingos y si bien la sobremesa ya no duraba hasta el anochecer, la seguíamos manteniendo y los que solíamos ser niños ya entendimos que el vino y la cerveza no huelen tan mal…y que es mucho más saludable tomar una copa de eso, que una de coca cola…

Pero la sobremesa no sólo tiene importancia en la familia o con los amigos. Si alguna vez trabajas en Chile, debes tener en cuenta que cuando un compañero o compañera de trabajo te invita a almorzar o cuando sales con todo tu equipo de trabajo a almorzar, es una de esas oportunidades únicas para crear y fortalecer vínculos. Lo más importante es ir con tiempo. Porque como podrán suponer, no se trata precisamente del almuerzo,, sino de lo que sigue después…  Justo después del postre…en el bajativo… En Chile, la mayoría de los restaurantes ofrecen uno gratis, puede ser un shot o “un cortito” como le decimos nosotros… puede ser con licor de menta, de manzanilla, de guinda, etc. 

Luego de eso, alguno de los comensales va a sugerir tomar “otro bajativo” y habrá de todo, estarán los que quieren tomarse un café; una cerveza, una copa de vino o incluso un Mojito o un Pisco sour -el Pisco Sour es un trago hecho en base a pisco y limón, del que ya les contaré más en algún episodio-. Bueno, y junto con los bebestibles, se pide “algo para picar”, que quiere decir, algo pequeño para comer y compartir … puede ser maní, palomitas, papas fritas, lo que sea, para acompañar la conversación. 

En mi experiencia, mientras menos comensales hayan pedido café, más larga y más entretenida será la sobremesa 🙂 Yo he hecho muchas amistades después de una laaaarga sobremesa, ya que, como he mencionado antes, se suele conversar de todo, de manera relajada… por lo que es una manera fantástica de conocer mejor  a las personas. 

En ninguno de los países que he visitado he experimentado algo similar a la sobremesa, aunque aquí en Suecia, tienen algo muy simpático llamado “Fika” que es una pausa del trabajo para tomar café y comer un sandwich o algo dulce. Generalmente un rollito de canela o algún pastel estilo casero… La Fika es obligatoria en muchas empresas suecas… y no se trata sólo de tomar un café y comer algo rápido, sino que es un momento para descansar y conversar del trabajo o de la vida. Es una pausa para mejorar el ambiente, las relaciones laborales y la producción en el trabajo. Muchos países están imitando esta idea, ya que se piensa como uno de los secretos del éxito sueco. ¿Qué tal? … Ah y bueno, la fika no sólo se realiza en el trabajo, cuando quieres juntarte con alguien a conversar, también le dices ¿vamos por un fika? … 

En fin, en Chile tenemos un dicho que dice “Guatita llena, corazón contento” , por si no lo sabías…guatita es otra forma de decir estómago. Y creo que es muy cierto… y si a la comida es buena y además le sumas una buena conversación, nada puede salir mal. 

Un gran abrazo y gracias por escucharme! recuerden que  “el spanish” llegó para quedarse.

¡Nos escuchamos pronto! Chau Chau.